28/08/2020, 18:43
Kyo parecía haber aclarado sus prioridades, y el peliblanco planeaba hacer lo mismo. En cuanto vio a Uragiri moverse hacia uno de los sacos, camino lentamente hacia él y desenvaino su espada de madera, apuntándole y hablándole gravemente:
—Te recuerdo se me ordeno retenerte, así que quédate quieto y no hagas nada… de verdad —ordeno, apuntándole con su arma y esperando el menor movimiento para propinarle un buen golpe.
Por otra parte, también era necesario atender al cliente.
—Ranko, ¿podrías ayudar a Yogi-san? —comento, esperando que el muchacho por lo menos permitiese aquello.
—Te recuerdo se me ordeno retenerte, así que quédate quieto y no hagas nada… de verdad —ordeno, apuntándole con su arma y esperando el menor movimiento para propinarle un buen golpe.
Por otra parte, también era necesario atender al cliente.
—Ranko, ¿podrías ayudar a Yogi-san? —comento, esperando que el muchacho por lo menos permitiese aquello.
![[Imagen: aab687219fe81b12d60db220de0dd17c.gif]](https://i.pinimg.com/originals/aa/b6/87/aab687219fe81b12d60db220de0dd17c.gif)
