31/08/2020, 22:47
—¡¿Puedes dejar eso de una vez?! Ya hablaremos del estúpido maletín cuando todos estemos conscientes.
Por supuesto aquello no era una sorpresa, la preocupación era una de las muchas cosas que impedían pensar a la gente con claridad. Él lo sabía, por eso no sintió mayor molestia cuando Uragiri le sonrió. No le odiaba, era un sospechoso y la conducta que estaba mostrando era natural para un culpable en su posición.
«No es nada personal», se recordó a sí mismo.
—Es-es una deshidratación. He visto muchas de estas por aquí, con el calor se suda mucho más y la gente subestima el beber agua. Está claro que nadie confía en mí en esta sala, así que, si pudieras administrarle tú el agua, Ranko-san, te lo agradecería.
—Es bueno que lo tengas claro —dijo propinándole una colleja con la espada de madera, con suficiente fuerza para hacerle chocar los dientes—. De todas formas, primero nos acusas de haber sedado al cliente y luego aseguras que es deshidratación… Estas siendo un poco descarado en tus cambios de postura, Uragiri-san… Aun asi, es en vano, puede que no sea tan bueno para convencer como tu; pero te puedo dar garantía de que no te desharás de mí.
No le gustaba pegarle a la gente, ni siquiera a sus enemigos; pero tenía que hacer respetar su posición, él mismo tenía que respetarla. De resto, la dificultad de la situación solo conseguía hacer que se empeñara más en mantener quieto al sospechoso, como un perro cuya mordida se vuelve peor mientras más se busca liberarse.
—Ranko-san —llamo a su compañera—. Puede que peque de cuidadoso, pero creo que sería mejor darle de nuestra agua, de la que trajimos con nosotros; aun debería quedar un poco y creo que en esa podemos confiar.
»Quizá… También sería bueno quitarle un poco de ropa, esa túnica se ve bastante calurosa y apretujada.
Por supuesto aquello no era una sorpresa, la preocupación era una de las muchas cosas que impedían pensar a la gente con claridad. Él lo sabía, por eso no sintió mayor molestia cuando Uragiri le sonrió. No le odiaba, era un sospechoso y la conducta que estaba mostrando era natural para un culpable en su posición.
«No es nada personal», se recordó a sí mismo.
—Es-es una deshidratación. He visto muchas de estas por aquí, con el calor se suda mucho más y la gente subestima el beber agua. Está claro que nadie confía en mí en esta sala, así que, si pudieras administrarle tú el agua, Ranko-san, te lo agradecería.
—Es bueno que lo tengas claro —dijo propinándole una colleja con la espada de madera, con suficiente fuerza para hacerle chocar los dientes—. De todas formas, primero nos acusas de haber sedado al cliente y luego aseguras que es deshidratación… Estas siendo un poco descarado en tus cambios de postura, Uragiri-san… Aun asi, es en vano, puede que no sea tan bueno para convencer como tu; pero te puedo dar garantía de que no te desharás de mí.
No le gustaba pegarle a la gente, ni siquiera a sus enemigos; pero tenía que hacer respetar su posición, él mismo tenía que respetarla. De resto, la dificultad de la situación solo conseguía hacer que se empeñara más en mantener quieto al sospechoso, como un perro cuya mordida se vuelve peor mientras más se busca liberarse.
—Ranko-san —llamo a su compañera—. Puede que peque de cuidadoso, pero creo que sería mejor darle de nuestra agua, de la que trajimos con nosotros; aun debería quedar un poco y creo que en esa podemos confiar.
»Quizá… También sería bueno quitarle un poco de ropa, esa túnica se ve bastante calurosa y apretujada.
![[Imagen: aab687219fe81b12d60db220de0dd17c.gif]](https://i.pinimg.com/originals/aa/b6/87/aab687219fe81b12d60db220de0dd17c.gif)
