1/09/2020, 21:28
—Las Náyades —dijo Daruu, sin Kaido saber lo que ese nombre significaba—. Una banda de traficantes de Kekkei Genkai, como el Byakugan. Y también los que nos hicieron creer que mi padre había sido un traidor. Al final, resultó que le habían lavado el cerebro.
La boca de Kaido era una "o". Así que Daruu había vivido casi toda su vida pensando que su papá era un hijo de puta, cuando en realidad le habían lavado el coco. Algo así como lo que le pasó a él. Kaido miró a Zetsuo. ¿Se refería a ese hombre cuando habló de un viejo amigo, acaso?
Qué complicado.
»Desde aquél día nos hemos ganado una reputación de cazadores de exiliados, Ayame y yo. Nos infiltramos en su guarida en Shinogi-To, les arrebatamos mis Byakugan, y acabamos con sus vidas. Al fin.
—Pues qué suerte que Yui-sama no os envió antes a rajarme el cuello.
—Naia sólo buscaba una cosa: arrebatarme lo que más quería. Por eso fue a por Daruu. Quería que yo fuese a buscar los ojos de mi hijo. Pero al donarle los míos, ese deseo se vio frustrado. Y no esperaba que fuese el propio Daruu el que los recuperase. Junto a Ayame. Me esperaba sólo a mí.
—Eso nos permitió cazarlas, cuando ni siquiera Kiroe y Zetsuo juntos fueron capaces, en su día. Entiende que Zetsuo desconfíe de cualquiera que haya salido de la aldea más de una semana. Todo aquello fue bastante traumático para todos. Y además, están los Kajitsu...
—Sí, y otros Hōzuki, también —se refería a los que él tuvo que matar, también—. pero bueno, me alegra que todo haya salido bien. Y que esas cabronas hayan recibido su merecido, claro.
Kaido miró a la ventana.
—Pff. Se siente como si hubiéramos vivido en mundos totalmente distintos. Me he perdido de tanto. Ahora sois amigos de Datsue. ¡De Datsue! y está la Alianza. ¿De dónde coño ha salido, eh? si no empezamos una guerra con Uzushiogakure fue por los pelos. Bijūs revelándose y tratando de conquistar el mundo.
»¿Qué más, a ver?
Ah, que Juro se había cargado a su kage de una jodida bijūdama, haciendo que una tal Kintsugi asumiera el poder; desvinculándose, en el proceso, de su parte en la Alianza. Claro que de ésto Kaido no sabía nada en lo absoluto. En realidad, no sabía una puta mierda de nada. Solo la punta de un iceberg gigantesco de épicas proporciones.
La boca de Kaido era una "o". Así que Daruu había vivido casi toda su vida pensando que su papá era un hijo de puta, cuando en realidad le habían lavado el coco. Algo así como lo que le pasó a él. Kaido miró a Zetsuo. ¿Se refería a ese hombre cuando habló de un viejo amigo, acaso?
Qué complicado.
»Desde aquél día nos hemos ganado una reputación de cazadores de exiliados, Ayame y yo. Nos infiltramos en su guarida en Shinogi-To, les arrebatamos mis Byakugan, y acabamos con sus vidas. Al fin.
—Pues qué suerte que Yui-sama no os envió antes a rajarme el cuello.
—Naia sólo buscaba una cosa: arrebatarme lo que más quería. Por eso fue a por Daruu. Quería que yo fuese a buscar los ojos de mi hijo. Pero al donarle los míos, ese deseo se vio frustrado. Y no esperaba que fuese el propio Daruu el que los recuperase. Junto a Ayame. Me esperaba sólo a mí.
—Eso nos permitió cazarlas, cuando ni siquiera Kiroe y Zetsuo juntos fueron capaces, en su día. Entiende que Zetsuo desconfíe de cualquiera que haya salido de la aldea más de una semana. Todo aquello fue bastante traumático para todos. Y además, están los Kajitsu...
—Sí, y otros Hōzuki, también —se refería a los que él tuvo que matar, también—. pero bueno, me alegra que todo haya salido bien. Y que esas cabronas hayan recibido su merecido, claro.
Kaido miró a la ventana.
—Pff. Se siente como si hubiéramos vivido en mundos totalmente distintos. Me he perdido de tanto. Ahora sois amigos de Datsue. ¡De Datsue! y está la Alianza. ¿De dónde coño ha salido, eh? si no empezamos una guerra con Uzushiogakure fue por los pelos. Bijūs revelándose y tratando de conquistar el mundo.
»¿Qué más, a ver?
Ah, que Juro se había cargado a su kage de una jodida bijūdama, haciendo que una tal Kintsugi asumiera el poder; desvinculándose, en el proceso, de su parte en la Alianza. Claro que de ésto Kaido no sabía nada en lo absoluto. En realidad, no sabía una puta mierda de nada. Solo la punta de un iceberg gigantesco de épicas proporciones.