15/01/2021, 19:10
Qué jodida suerte. ¡Suerte! vacaciones de ensueño en una ciudad de ensueño. Y gratis. No tenían que preocuparse por nada. Por... nada...
¿Museo? eso era historia del pasado, como los dinosaurios que allí habitaban. Kaido ni se acordaba de lo que tuvo que haber sido seguramente una gran aventura. Porque el nuevo día abría las posibilidades a un maravilloso e inacabable mundo dentro de Yukio. Quién lo diría, que aquella ciudad tuviera tantas cosas por hacer y explorar. Opciones infinitas. Casi como si resultase humanamente imposible querer salir de ahí.
—¡Wujuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu! ¡Guerrrrrrrrrraaaaaaaaaaaaaaaaa!
Como si de un llamado al campo de batalla se tratase, Umikiba Kaido corrió tras Ayame. Oh, la iba a destruir. Si en algo no iba a perder el tiburón, era en un combate usando jodidas bolas de nieve.
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¿Museo? eso era historia del pasado, como los dinosaurios que allí habitaban. Kaido ni se acordaba de lo que tuvo que haber sido seguramente una gran aventura. Porque el nuevo día abría las posibilidades a un maravilloso e inacabable mundo dentro de Yukio. Quién lo diría, que aquella ciudad tuviera tantas cosas por hacer y explorar. Opciones infinitas. Casi como si resultase humanamente imposible querer salir de ahí.
—¡Wujuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu! ¡Guerrrrrrrrrraaaaaaaaaaaaaaaaa!
Como si de un llamado al campo de batalla se tratase, Umikiba Kaido corrió tras Ayame. Oh, la iba a destruir. Si en algo no iba a perder el tiburón, era en un combate usando jodidas bolas de nieve.