31/01/2021, 16:23
Las fuerzas de Yui, Kaido y Ayame arrasaron por todo Yukio, liberándola del yugo de aquellos pérfidos altavoces que manipulaban las mentes de sus habitantes. Como una partida de guerra de un invasor, el trío y sus animales levantaron gritos de terror y llantos. Llamaba la atención que hasta ahora ninguna de las tropas a cargo del Gobernador saliera al paso para defender la ciudad. Claro, era lógico, cuando ya no había ninguna tropa en Yukio. Tan solo enemigos, como estaban a punto de comprobar.
Ya habían limpiado el pueblo cuando de todas partes y de ninguna aparecieron al menos diez ninjas vestidos de blanco, con una bandana funesta que reconocerían al instante, al menos Yui y Ayame. Un copo de nieve, tal y como les habían informado.
Ninjas de Kurama.
En silencio, comenzaron a arrojarles shuriken. A todos. El cocodrilo saltó y golpeó con su cola una ráfaga que iba directa a las espaldas de la Tormenta.
—¡Detrás de ti!
—¡¡Hijos de la gran puta, váis a sufrir!!
—En fin.
Yui se apareció en un tejadillo y apuñaló a dos de ellos con dos tantō. Mientras tanto, Otros dos centraban su atención en Takeshi, que volaba ráudo esquivando las armas, de momento. Otros dos se habían plantado frente a Kaido y pretendían flanquearle para atacar con dos uchigatana. Los cuatro restantes se plantaron a ambos lados de Ayame.
—Señora Kokuō, abandone esta insensatez.
—El Señor Kurama sabrá cómo recompensarle.
Pero Ayame y Kokuō supieron que estaban preparados para cualquier cosa. Las manos de los cuatro se movieron para juntarse y realizar sellos...
Ya habían limpiado el pueblo cuando de todas partes y de ninguna aparecieron al menos diez ninjas vestidos de blanco, con una bandana funesta que reconocerían al instante, al menos Yui y Ayame. Un copo de nieve, tal y como les habían informado.
Ninjas de Kurama.
En silencio, comenzaron a arrojarles shuriken. A todos. El cocodrilo saltó y golpeó con su cola una ráfaga que iba directa a las espaldas de la Tormenta.
—¡Detrás de ti!
—¡¡Hijos de la gran puta, váis a sufrir!!
—En fin.
Yui se apareció en un tejadillo y apuñaló a dos de ellos con dos tantō. Mientras tanto, Otros dos centraban su atención en Takeshi, que volaba ráudo esquivando las armas, de momento. Otros dos se habían plantado frente a Kaido y pretendían flanquearle para atacar con dos uchigatana. Los cuatro restantes se plantaron a ambos lados de Ayame.
—Señora Kokuō, abandone esta insensatez.
—El Señor Kurama sabrá cómo recompensarle.
Pero Ayame y Kokuō supieron que estaban preparados para cualquier cosa. Las manos de los cuatro se movieron para juntarse y realizar sellos...
![[Imagen: MsR3sea.png]](https://i.imgur.com/MsR3sea.png)
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