Finalmente el esperar rindió sus frutos, aunque solo hayan sido unos simples segundos, y Yota había aparecido en el terreno de combate. Un escalofrío recorrió el cuerpo del calvo al ver que no solo coincidía en el nombre con el Yota ya muerto hace tiempo. Esa trenza, esos rasgos, tenía una apariencia y porte similares y a Karamaru no le gustó para nada. Estuvo congelado viéndolo avanzar poco a poco.
«Así que tú eres Sasagani Yota. Tendré que olvidarme del pasado, si no me derrotará en un abrir y cerrar de ojos»
Se dio otro cachetazo para dejar de quedar como un tonto con los ojos fijos en su rival, ya parecía que lo acosaba con la mirada. El ruido de la gente impedía escuchar los pasos de cualquiera que caminara por la arena, pero no hacía falta oír, si podía mantener a su rival a la vista en todo momento y no perderlo tendría una gran ventaja.
Su rival camino en su dirección para colocarse en el circulo central, justo en el medio de los dos pilares que adornaban el estadio.
-Cuando quieras, Karamaru. Están deseosos de sangre, así que no les decepcionemos-
-Vamos, sube ahí y peleemos. Olvida toda esa gente y divirtámonos-
Yota también había estado atento y ya conocía de memoria el nombre de su calvo rival, aunque era difícil no prestarle la atención suficiente cuando sonaban los nombres por los parlantes. Karamaru comenzó a despegarse del cilindro junto al que estaba parado y acortó distancia con su rival.
Espero que estén deseosos de tu sangre, no creo que puedas sacar ni una gota de mi cuerpo- le dijo con la mirada fija en sus ojos y con aire de suficiencia- Pero sí, divirtámonos.
Hizo una leve reverencia, sin mucha inclinación, simplemente por el respeto que hay que tener al luchar de igual a igual entre dos shinobis. Volvió a levantar la cabeza y abrió las piernas, la zurda adelante, y levantó los brazos flexionando los codos, poniendo así las manos cerca de su cara. Pocas veces había actuado primero en un combate, pero esta no sería una de esas. Lo espero en posición de combate preparado para cualquier cosa.
PV:–
CK:–
«Así que tú eres Sasagani Yota. Tendré que olvidarme del pasado, si no me derrotará en un abrir y cerrar de ojos»
Se dio otro cachetazo para dejar de quedar como un tonto con los ojos fijos en su rival, ya parecía que lo acosaba con la mirada. El ruido de la gente impedía escuchar los pasos de cualquiera que caminara por la arena, pero no hacía falta oír, si podía mantener a su rival a la vista en todo momento y no perderlo tendría una gran ventaja.
Su rival camino en su dirección para colocarse en el circulo central, justo en el medio de los dos pilares que adornaban el estadio.
-Cuando quieras, Karamaru. Están deseosos de sangre, así que no les decepcionemos-
-Vamos, sube ahí y peleemos. Olvida toda esa gente y divirtámonos-
Yota también había estado atento y ya conocía de memoria el nombre de su calvo rival, aunque era difícil no prestarle la atención suficiente cuando sonaban los nombres por los parlantes. Karamaru comenzó a despegarse del cilindro junto al que estaba parado y acortó distancia con su rival.
Espero que estén deseosos de tu sangre, no creo que puedas sacar ni una gota de mi cuerpo- le dijo con la mirada fija en sus ojos y con aire de suficiencia- Pero sí, divirtámonos.
Hizo una leve reverencia, sin mucha inclinación, simplemente por el respeto que hay que tener al luchar de igual a igual entre dos shinobis. Volvió a levantar la cabeza y abrió las piernas, la zurda adelante, y levantó los brazos flexionando los codos, poniendo así las manos cerca de su cara. Pocas veces había actuado primero en un combate, pero esta no sería una de esas. Lo espero en posición de combate preparado para cualquier cosa.
Estado del Calvo
PV:
100/100
CK:
130/130
"El miedo es el camino al lado oscuro. El miedo lleva a la ira, la ira al odio, el odio al sufrimiento, y el sufrimiento al lado oscuro"
-Maestro Yoda.
◘ Hablo ◘ Pienso ◘
-Maestro Yoda.
◘ Hablo ◘ Pienso ◘
