16/01/2025, 16:34
Cuando empezó a anochecer, Ren dejaría lo que estaba haciendo y volverían al orfanato. De vez en cuando seguirían hablando y conversando de sus tonterías, así como algún pequeño ligoteo espontáneo la una con la otra. Aquello le hizo plantearse una incógnita a Ren. Una vez en la habitación, se enfrentaría a un enorme ejército de peluches.
— Me sorprende que no quieras que durmamos con todos ellos de por medio. ¿Es para no darle envidia a la pequeña? Entonces si que querría quedarse en la habitación con nosotras — dijo divertida, cogiendo la ardilla gorda y tirándole de los mofletes un poco. — [color=royalblue]¿Y si lo que le pasa conmigo es que me tiene celos o envidia?
— Me sorprende que no quieras que durmamos con todos ellos de por medio. ¿Es para no darle envidia a la pequeña? Entonces si que querría quedarse en la habitación con nosotras — dijo divertida, cogiendo la ardilla gorda y tirándole de los mofletes un poco. — [color=royalblue]¿Y si lo que le pasa conmigo es que me tiene celos o envidia?