9/03/2025, 15:05
Ren refunfuño un poco al notar el peso y luego cuando Hana le pidió que la alimentara.
— ¿Yo? Si todavía me duele el pecho de anoche — replicó con su humor completamente natural ya de primera buena hora de la mañana, mientras hacia un esfuerzo por abrir los ojos.
Cuando su mirada y la de la lobezna se cruzaron, Ren parpadeó un poco todavia con cara adormecida. Se quedó mirandola en silencio, y entonces resopló, pensando que todavía estaba dormida y agotada. Volvió a hacer un esfuerzo por abrir los ojos, encorvando la cabeza hacia delante y pasando esta vez a pellizcarse una mejilla.
— Ay — protestó al sentir el dolor.
Fue entonces cuando se dio cuenta de que era real, y poco a poco su rostro paso a uno más despierto y mezclado con algo de sorpresa. Levantó una mano, para extenderla al animal y tocarle el hocico con suavidad.
— ¿Yo? Si todavía me duele el pecho de anoche — replicó con su humor completamente natural ya de primera buena hora de la mañana, mientras hacia un esfuerzo por abrir los ojos.
Cuando su mirada y la de la lobezna se cruzaron, Ren parpadeó un poco todavia con cara adormecida. Se quedó mirandola en silencio, y entonces resopló, pensando que todavía estaba dormida y agotada. Volvió a hacer un esfuerzo por abrir los ojos, encorvando la cabeza hacia delante y pasando esta vez a pellizcarse una mejilla.
— Ay — protestó al sentir el dolor.
Fue entonces cuando se dio cuenta de que era real, y poco a poco su rostro paso a uno más despierto y mezclado con algo de sorpresa. Levantó una mano, para extenderla al animal y tocarle el hocico con suavidad.