9/03/2025, 18:54
El animal torció el gesto y se relamió el hocico ante el toque de Ren. Viendo que por fin había despertado, empezó a mover la cola con entusiasmo y se puso en posición de ir a saltarle solo para quedarse esperando.
— No digas esas cosas delante de la niña. — le reprochó Hana todavía sin abrir un solo ojo, ajena a lo que pasaba.
— No digas esas cosas delante de la niña. — le reprochó Hana todavía sin abrir un solo ojo, ajena a lo que pasaba.