10/03/2025, 16:30
Hana parpadeó lentamente mirando a la lobezna antes de volverse a Ren, completamente confusa.
— ¿¡Qué!? — dijo en un tono más alto.
Agarró al animal con sus manitas, levantandolo de la cama y la lobezna ni siquiera se resistió, solo empezó a lamerle las manos como podía a Hana.
— ¿¡Qué!? — repitió de nuevo.
— ¿¡Qué!? — dijo en un tono más alto.
Agarró al animal con sus manitas, levantandolo de la cama y la lobezna ni siquiera se resistió, solo empezó a lamerle las manos como podía a Hana.
— ¿¡Qué!? — repitió de nuevo.