11/03/2025, 22:51
Ren sonrió débilmente, dejando escapar una pequeña risa. Era realmente adorable, y ni siquiera lo hacía queriendo.
— En fin... Como ves no somos nada del otro mundo, tan solo dos chicas de campo viviendo un pequeño y tonto sueño — dijo relajándose un poco en el sofá, pegando a Hana su hombro y mirándola de reojo con una cálida sonrisa.
— En fin... Como ves no somos nada del otro mundo, tan solo dos chicas de campo viviendo un pequeño y tonto sueño — dijo relajándose un poco en el sofá, pegando a Hana su hombro y mirándola de reojo con una cálida sonrisa.