16/03/2025, 00:11
La morena se apoyo en la encimera, cruzándose de brazos y disfrutando de la pequeña escena familiar, con una sonrisa que cogía calor segundo a segundo. Era igual que Hana, su viva imagen con aquel tipo de cosas., pero mejor no comentarlo o se llevaría una pequeña discusión que ahora mismo no le apetecía.
— Eres una madre increíble, yo no puedo negarme a nada que me pida — dejo escapar un breve suspiro, cerrando los ojos y bajando algo la cabeza con los ojos cerrados realmente complacida y contenta.
— Eres una madre increíble, yo no puedo negarme a nada que me pida — dejo escapar un breve suspiro, cerrando los ojos y bajando algo la cabeza con los ojos cerrados realmente complacida y contenta.