4/05/2025, 09:28
Hana escuchó a Ren con una sonrisa creciente. Por mucho que Ren fuese grande y fuerte, en su interior era infinitamente más adorable que ella. Siempre tenía esos pensamientos inocentes y fantasiosos en la cabeza, en la que no había nada más que samurais y seguramente monos con platillos.
— Eres tan adorable. — dijo sin más.
Soltó una leve risa cuando Ren empezó a darle besitos.
— Así que querías impresionar a una chica. ¿Debería estar celosa? — preguntó Hana de forma juguetona, claramente pensando que era ella.
— Eres tan adorable. — dijo sin más.
Soltó una leve risa cuando Ren empezó a darle besitos.
— Así que querías impresionar a una chica. ¿Debería estar celosa? — preguntó Hana de forma juguetona, claramente pensando que era ella.