4/05/2025, 10:54
Ren rio ante el supuesto de los celos, aferrandose un poco más a ella y reafirmando su abrazo, a la vez que seguía dandole caricias en con la nariz y los labios por el cuello y parte del rostro.
— ¡Oh, desde luego que deberías! Es inteligente, preciosa, guapisima... A veces es un poco consentida, pero eso solo hace que me guste más, y no puedo negarle cualquier cosa que me pida; en especial cuando me hace pucheritos
— ¡Oh, desde luego que deberías! Es inteligente, preciosa, guapisima... A veces es un poco consentida, pero eso solo hace que me guste más, y no puedo negarle cualquier cosa que me pida; en especial cuando me hace pucheritos