4/05/2025, 11:03
Hana no pudo evitar dejarse llevar y girarse ligeramente para encarar a Ren, imitandola y poniendo una pierna a cada lado de ella. También le pasó los brazos por encima de los hombros, abrazandola ligeramente.
— Creo que ese ojo especial tuyo te está dejando ciega. Yo no te hago pucheritos. Solo te pido las cosas por favor. — le dijo sonriente, acercandose hasta que sus narices se encontraron en un breve beso esquimal.
— Creo que ese ojo especial tuyo te está dejando ciega. Yo no te hago pucheritos. Solo te pido las cosas por favor. — le dijo sonriente, acercandose hasta que sus narices se encontraron en un breve beso esquimal.