5/05/2025, 16:21
Cuando Lily entró al agua, Ren no pudo evitar seguir contagiandose del jolgorio, riendo esta vez ampliamente. Hana podía haber visto esa increible expresión de felicidad por parte de Ren en tan pocas ocasiones que se podían contar con los dedos de una mano. Empezó a usar entonces su manos para salpicar a la pequeña, así como la lobezna y a la propia Hana también.