18/05/2025, 19:59
Ren pasó a comer con lentitud, con una mirada que danzaba entre las niñas y de vez en cuando de reojo a Hana, que hacía intensificar su sonrisa si esta cruzaba la mirada con ella. Saboreó cada bocado con esmero, como si de una cara comida que jamás podría costearse a la que habían invitado. Vio la botella de sake en algún momento, pero aunque le apetecía un poco, decidió que no era el momento para algo así. Hubo una ocasión en la que a Lily se le quedó algo de comida en la comisura de los labios, y sería ella la que se lo quitara con delicadeza usando alguna de las servilletas que Hana había traído.
— Tenéis que comer más despacio, si no, la comida os sentará mal — dijo sin querer con un inesperado aire materno.
Seguro que después de todo lo que habían correteado de un lado para otro y seguido de aquella deliciosa comida, acabarían agotadas y deberían llevarlas en brazos, pensó Ren, dejando escapar una leve risa.
— Tenéis que comer más despacio, si no, la comida os sentará mal — dijo sin querer con un inesperado aire materno.
Seguro que después de todo lo que habían correteado de un lado para otro y seguido de aquella deliciosa comida, acabarían agotadas y deberían llevarlas en brazos, pensó Ren, dejando escapar una leve risa.