2/03/2016, 02:53
Ambos se comportaron como lo hacían usualmente, por lo que se podía dar por hecho que lo transcurrido de torneo no había dejado secuelas psicológicas en ellos.
—Que bueno verte entero. Dime, Kazuma. ¿Cuánto tiempo te han dado?
—Este… —No estaba seguro de cómo contestar, puesto que no entendía del todo la pregunta—. La pelea no me ha dejado daños permanentes, pero el médico me ha advertido que evite los impactos de ese tipo —con su mano hizo un gesto en referencia al puño de Eri—. Según él, esa pelea me quito uno cinco años de vida, pero aun así no debería tener problemas para superar los sesenta años de edad.
El acortamiento de su esperanza de vida no parecía molestarle en absoluto, pues aunque para su corta edad cinco años eran bastante, para cuando tuviera unas siete décadas de existencia era probable que percibiera el tiempo perdido como algo de poca importancia.
—Creo que deberías ser tú el que nos diga qué tal le fue. Juro solo nos va a contar cómo era la sala de espera.
—Si, cuéntanos. He oído que la pelea fue muy intensa, una gran demostración.
—No creo que tenga nada de malo —aseveró, tratando de ver el lado bueno de lo sucedido a Juro—. Para la siguiente ronda se encontrará en mejores condiciones físicas que sus adversarios. Además… Un ninja no reniega de una victoria fácil.
El joven Ishimura tosió un poco luego de aquellas palabras. Su vida estaba fuera de peligro pero con su baja resistencia y su escaso aguante, su cuerpo se sentía como si fuera de cartón o de una cerámica muy frágil.
—El combate fue entretenido y bastante interesante —respondió, mientras hacía memoria—. No estoy seguro de que tan impresionante fue en lo que al espectáculo visual se refiere, pero si hubieron dos cosas que me… Que creo que me gustaron —no estaba seguro de cómo expresar aquel sentimiento que tenía, puesto que el combate si le había gustado, pero por otra parte decir que le agradaba el que le dieran una tunda no sonaba para nada lógico—. La primera fue que me envenenaron. Algo que jamás me había pasado, por lo que a falta de experiencia le exigí demasiado a mi cuerpo mientras aun estaba pasando la toxina —para su alivio la ponzoña líquida abandonó su cuerpo sin dañar sus riñones o hígado—. Lo segundo es que ya conocía la fuerza de Eri y lo poderoso que podía ser su golpe, pero pensaba que era una especie de Taijutsu manual, por lo que al realizarlo con su pierna me encontró totalmente desprevenido.
—Que bueno verte entero. Dime, Kazuma. ¿Cuánto tiempo te han dado?
—Este… —No estaba seguro de cómo contestar, puesto que no entendía del todo la pregunta—. La pelea no me ha dejado daños permanentes, pero el médico me ha advertido que evite los impactos de ese tipo —con su mano hizo un gesto en referencia al puño de Eri—. Según él, esa pelea me quito uno cinco años de vida, pero aun así no debería tener problemas para superar los sesenta años de edad.
El acortamiento de su esperanza de vida no parecía molestarle en absoluto, pues aunque para su corta edad cinco años eran bastante, para cuando tuviera unas siete décadas de existencia era probable que percibiera el tiempo perdido como algo de poca importancia.
—Creo que deberías ser tú el que nos diga qué tal le fue. Juro solo nos va a contar cómo era la sala de espera.
—Si, cuéntanos. He oído que la pelea fue muy intensa, una gran demostración.
—No creo que tenga nada de malo —aseveró, tratando de ver el lado bueno de lo sucedido a Juro—. Para la siguiente ronda se encontrará en mejores condiciones físicas que sus adversarios. Además… Un ninja no reniega de una victoria fácil.
El joven Ishimura tosió un poco luego de aquellas palabras. Su vida estaba fuera de peligro pero con su baja resistencia y su escaso aguante, su cuerpo se sentía como si fuera de cartón o de una cerámica muy frágil.
—El combate fue entretenido y bastante interesante —respondió, mientras hacía memoria—. No estoy seguro de que tan impresionante fue en lo que al espectáculo visual se refiere, pero si hubieron dos cosas que me… Que creo que me gustaron —no estaba seguro de cómo expresar aquel sentimiento que tenía, puesto que el combate si le había gustado, pero por otra parte decir que le agradaba el que le dieran una tunda no sonaba para nada lógico—. La primera fue que me envenenaron. Algo que jamás me había pasado, por lo que a falta de experiencia le exigí demasiado a mi cuerpo mientras aun estaba pasando la toxina —para su alivio la ponzoña líquida abandonó su cuerpo sin dañar sus riñones o hígado—. Lo segundo es que ya conocía la fuerza de Eri y lo poderoso que podía ser su golpe, pero pensaba que era una especie de Taijutsu manual, por lo que al realizarlo con su pierna me encontró totalmente desprevenido.
![[Imagen: aab687219fe81b12d60db220de0dd17c.gif]](https://i.pinimg.com/originals/aa/b6/87/aab687219fe81b12d60db220de0dd17c.gif)
