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Estamos en Cargando..., Cargando... del año Cargando....
Situación actual: Tras la reunión mantenida por los Kage en el Valle de los Dojos, se ha firmado una renovada Alianza de las Tres Grandes. Uzushiogakure, Kusagakure y Amegakure unen fuerzas contra la invisible amenaza de los Ocho Generales de Kurama. Así, sus ninjas prometen velar por la paz y colaborar compartiendo cualquier información que obtengan de estos, tanto como garantizar la seguridad de los tres Guardianes jinchuuriki, Uchiha Datsue, Eikyuu Juro y Aotsuki Ayame.

Se está construyendo un complejo circuito de vías de ferrocarril a lo largo y ancho de Oonindo. Se prevee que el servicio de trenes del continente se inaugure a principios de Viento Gris. Al mismo tiempo, en secreto, se está instalando una red de telefonía internacional para altos cargos. Este es un secreto que los shinobi han jurado guardar para sí mismos. El teléfono está disponible de forma local en cada una de las aldeas, y aunque en Amegakure ya existía, en Uzushiogakure y Kusagakure está suponiendo toda una revolución.
(B) La tumba de Umikiba Kaido
Kyūtsuki ahogó los lamentos de la niña en el río, sumergiendo su cabecita bajo la superficie del agua. La cría pataleó, arañó la tierra, cabeceó con todas sus fuerzas. Pero nada podía hacer con aquella garra inclemente, que con cada sacudida que daba, le apretaba más y más fuerte.

El cuerpo de la niña empezó a sacudirse violentamente, a medida que el agua entraba en sus pulmones. Luego, espasmos espaciados en el tiempo. Finalmente, le invadió una calma mortal.

Kyūtsuki le rebañó un trocito de piel y se la guardó en una bolsita dentro de su túnica, dejando el cuerpo para los peces.


• • •


Kyūtsuki y Kaido cruzaban el oleaje en una barquita. Ya había anochecido hacía un buen rato, y la luna apenas iluminaba los escarpados acantilados que tenían frente a ellos. La kunoichi, no obstante, no necesitaba ver para saber dónde se encontraba su refugio.

Desvió la mirada hacia el cuerpo inconsciente del joven.

Deberías matarle ya —sugirió, previendo los gritos y chillidos del mozo en cuanto se levantase—. Antes de que despierte.
¡Agradecimientos a Daruu por el dibujo de PJ y avatar tan OP!

Grupo 2:
Datsue y Akame, (Ceniza, 218), Poder 60

Grupo 4:
Datsue, Nabi, Stuffy, y Eri (Despedida, 218), Poder 60

Grupo 5:
Datsue y Soroku, (Viento Gris, 218), Poder 60

Grupo 7:
Datsue y Juro, (Aliento Nevado, 218), Poder 60

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El escualo asintió, en silencio.

Ambas manos se acercaron hasta el rostro del crío, una tapando su nariz, y la otra su boca. Presionó como buenamente pudo y trabó el aire que mantenía vivo al muchacho. Para él sería como un mal sueño. Como levantarse cuando la ansiedad te domina tras una fatal pesadilla. Los pulmones sabían que necesitaban aire pero algo les decía que, no importa cuanto se ahogase, en algún momento iba a despertar.

Cuando la arritmia comenzó a afectar su cuerpo, el gyojin trabó sus movimientos con la rodilla. Pronto los espasmos se hicieron a cada cuál más continuos, y la conciencia visitaría a su reemplazo durante apenas unos segundos, donde lo último que vería sería los ojos aguamarina de su ejecutor.

Y así, la calma mortal que también había abrazado a la niña, lo hizo con su hermano.

—Está hecho —dijo, soltando el cuerpo; y buscando un kunai en su portaobjetos. Lo llevó hasta alguna zona de su muslo derecho y de ahí, cortó un pequeño tajo de su propia carne. Arrugó la frente y apretó los dientes por el dolor, aunque no emitió quejido alguno—. toma.
Hablo - «Pienso» - Narro

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Y con aquel simple acto, Kaido selló su particular pacto.

La vida de aquel pobre chico se escapó entre los dedos del Tiburón, al mismo tiempo que el dragón que Kaido tenía dibujado en su hombro iba adquiriendo el canónico color rojo. Lo que antes parecía un tatuaje tribal de un dragón, todo en negro, ahora poseía pinceladas de sangre aquí y allá. Primero en el interior de la cola. Luego en parte de las garras. Los muslos. Las alas. El principio del cuello…

Y finalmente, cuando el corazón del chico emitió su último latido, el ojo del dragón —pues recordemos, estaba de perfil— se convirtió en un lucero de fuego y sangre.

Kaido acababa de matar a un inocente por el grupo, y con ello, había pasado a convertirse definitivamente en uno de sus integrantes. Verán, el verdadero truco que tenía Dragón Rojo para asegurarse fidelidad no era lavar el cerebro a sus miembros. Ni siquiera usaban el miedo a las represalias para ello.

No, el verdadero truco estaba en lo que hacía uno mismo. El alma, la identidad de uno y sus propios sueños acababan volviendo tarde o temprano. Pero para aquel entonces, ya estabas tan metido en la mierda, ya habías cometido tantas atrocidades, que volver a tu vida pasada era poco más que una quimera. Y entonces, te dabas cuenta, que Dragón Rojo era la única casa que te quedaba.

Así le había pasado a algún integrante del grupo. Y así, con aquel asesinato a sangre fría, había empezado a pasarle a Kaido.

El mundo creería que estaba muerto. Por un tiempo, al menos. Y cuando Umikiba Kaido se levantase de su propia tumba, se daría cuenta que, en realidad, nada había sido una artimaña para simular su defunción. Que en realidad, no había matado al chico, sino a una parte de sí mismo.

Y que con ello había empezado a cavar en su propia tumba.

La tumba de Umikiba Kaido.
¡Agradecimientos a Daruu por el dibujo de PJ y avatar tan OP!

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