15/01/2017, 17:46
Riko, en su preocupación por su compañero de villa, le dio una idea a Eri, que, quizás y sólo quizás, no era de lo más normal que se le podía haber ocurrido.
— ¡Yo puedo ayudar en eso!
Y tras estas palabras, y completamente convencida de que era una gran idea, se acercó ligeramente a Nabi, realizó una serie de sellos con las manos y una ráfaga de viento surgió de su boca, de tal violencia que el rubio salió volando, terminando estampado contra un árbol. Pasaron unos segundo hasta que el Senju se recuperó del golpe, y se acercó nuevamente a donde se encontraban Riko y Eri.
— No sé de qué hablas, Riko. Si estoy como nuevo. Más seco que tú.
Y, como si nada hubiera pasado, se dio la vuelta y se encaminó hacia el edificio de la Uzukage, más seco que una hoja en otoño.
— Buenos días, chicos. — Una voz grave hizo acto de presencia, deteniendo los pasos del rubio, y los tres genin se giraron hacia el foco de esta voz. — Sois Senju Riko, Senju Nabi y Furukawa Eri, ¿verdad? — Riko asintió ligeramente. — Os han hecho llamar porque se os ha asignado una misión conjunta a los tres.
Un hombre delgaducho, con gafas y no demasiado alto, con el pelo negro azabache se encontraba sentado en la barandilla del puente que los tres jóvenes acababan de cruzar. De un salto se incorporó y se acercó a los jóvenes, dándole a Riko un pequeño pergamino.
— Ahí tenéis toda la información, y recordad, no falléis. — Y tal y como había aparecido, el hombre se fue.
Aquello pilló completamente por sorpresa a Riko, que apenas podía creerse que en su primera misión no fuera a ser la Uzukage en persona quien se la asignase, pero, al fin y al cabo, Shiona-sama era una persona muy ocupada y era entendible.
— Bueno, pues... ¿lo abro, no? A ver que tenemos que hacer. — Y acto seguido abrió el pergamino, que tenía una D escrita, la cual indicaba el rango de la misión.
Riko terminó de leer el pergamino en voz alta y se lo pasó a sus compañeros. En el propio pergamino venía detallada la dirección de la granja a la que tenían que acudir.
— Bueno pues... Tendremos que ir yendo para allá, ¿no?
— ¡Yo puedo ayudar en eso!
Y tras estas palabras, y completamente convencida de que era una gran idea, se acercó ligeramente a Nabi, realizó una serie de sellos con las manos y una ráfaga de viento surgió de su boca, de tal violencia que el rubio salió volando, terminando estampado contra un árbol. Pasaron unos segundo hasta que el Senju se recuperó del golpe, y se acercó nuevamente a donde se encontraban Riko y Eri.
— No sé de qué hablas, Riko. Si estoy como nuevo. Más seco que tú.
Y, como si nada hubiera pasado, se dio la vuelta y se encaminó hacia el edificio de la Uzukage, más seco que una hoja en otoño.
— Buenos días, chicos. — Una voz grave hizo acto de presencia, deteniendo los pasos del rubio, y los tres genin se giraron hacia el foco de esta voz. — Sois Senju Riko, Senju Nabi y Furukawa Eri, ¿verdad? — Riko asintió ligeramente. — Os han hecho llamar porque se os ha asignado una misión conjunta a los tres.
Un hombre delgaducho, con gafas y no demasiado alto, con el pelo negro azabache se encontraba sentado en la barandilla del puente que los tres jóvenes acababan de cruzar. De un salto se incorporó y se acercó a los jóvenes, dándole a Riko un pequeño pergamino.
— Ahí tenéis toda la información, y recordad, no falléis. — Y tal y como había aparecido, el hombre se fue.
Aquello pilló completamente por sorpresa a Riko, que apenas podía creerse que en su primera misión no fuera a ser la Uzukage en persona quien se la asignase, pero, al fin y al cabo, Shiona-sama era una persona muy ocupada y era entendible.
— Bueno, pues... ¿lo abro, no? A ver que tenemos que hacer. — Y acto seguido abrió el pergamino, que tenía una D escrita, la cual indicaba el rango de la misión.
El señor Noka nos ha pedido ayuda para sus labores diarias en su granja, más concretamente, necesita ayuda para las labores de pastoreo, debido que su perro ayudante ha sufrido un percance y no puede ejercer su trabajo. Tendréis que dirigíos a la granja del señor Noka y ayudarle en todo lo que éste os pida.
Riko terminó de leer el pergamino en voz alta y se lo pasó a sus compañeros. En el propio pergamino venía detallada la dirección de la granja a la que tenían que acudir.
— Bueno pues... Tendremos que ir yendo para allá, ¿no?
![[Imagen: tumblr_n4fzpkaZST1rmi71zo1_500.gif]](https://78.media.tumblr.com/ef716a7a224d02d15153150120153d79/tumblr_n4fzpkaZST1rmi71zo1_500.gif)
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