7/03/2017, 15:55
El señor Noka, en apariencia un anciano entrañable, parecía no tener la intención de cogerles demasiado cariño a los tres genin que habían sido mandados a ayudarles, por lo que, en lugar de aprenderse sus nombres, directamente les puso un ''apodo'', con el que les llamaría el resto del día.
— Pues empezamos bien... — Susurró el peliblanco, mientras comenzaba a seguir al anciano donde quisiera que fuera a llevarles.
No tardaron demasiado, aunque, a simple vista, parecía que no habían llegado a ningún lado, pues se encontraban en medio de... sí, correcto, más campo, aunque en esta ocasión, una gran parte de él había sido vallada. El anciano, rápidamente comenzó a explicar al grupo cual iba a ser su cometido, hacer de perros pastores, lo cual, no era precisamente lo que Riko había soñado como su primera misión.
— ¿Está seguro de que no quiere que le ayudemos a arreglar el lugar, señor Noka? Siendo tres, uno podría ayudarle a usted mientras los otros dos traen las ovejas.
Nabi, en un arranque de buena voluntad, se ofreció en ayudar al hombre a reparar el lugar, a lo que el señor Noka respondió, clavando su mirada en los ojos del rubio.
— Tranquilo, Sinnombre, no he dicho que lo de las ovejas vaya a ser lo único en lo que me tenéis que ayudar, pero vamos paso a paso, ¿sí? — En esta ocasión, el viejo había mostrado una cara más amable que la que había mostrado nada más conocerle. — Vamos, seguirme, que os enseño donde están las ovejas, y ya podéis empezar a traerlas para acá.
El anciano guió a los tres jóvenes hasta otro de los tres edificios que habían avistado nada más llegar al lugar, en esta ocasión, uno de madera roja, con una altura considerable, aproximadamente de unos tres pisos, y en el cual, lo que más resaltaba era a amplitud, un edificio enorme, en el que, según había dicho el señor Noka, tenía a las ovejas para que no pasaran frío.
— ¿Cu...Cuántas ovejas tiene, señor Noka? — Preguntó Riko, algo asombrado por el tamaño de aquel edificio.
— Pues 268, exactamente. — Respondió el anciano, esbozando una ligera sonrisa llena de orgullo, mientras abría los portones del lugar, dejando ver a todos aquellos animales, que, a pesar de ser tantos, tenían suficiente espacio para moverse, aunque fuera un poco. — Pues cuando queráis, chicos.
— Pues empezamos bien... — Susurró el peliblanco, mientras comenzaba a seguir al anciano donde quisiera que fuera a llevarles.
No tardaron demasiado, aunque, a simple vista, parecía que no habían llegado a ningún lado, pues se encontraban en medio de... sí, correcto, más campo, aunque en esta ocasión, una gran parte de él había sido vallada. El anciano, rápidamente comenzó a explicar al grupo cual iba a ser su cometido, hacer de perros pastores, lo cual, no era precisamente lo que Riko había soñado como su primera misión.
— ¿Está seguro de que no quiere que le ayudemos a arreglar el lugar, señor Noka? Siendo tres, uno podría ayudarle a usted mientras los otros dos traen las ovejas.
Nabi, en un arranque de buena voluntad, se ofreció en ayudar al hombre a reparar el lugar, a lo que el señor Noka respondió, clavando su mirada en los ojos del rubio.
— Tranquilo, Sinnombre, no he dicho que lo de las ovejas vaya a ser lo único en lo que me tenéis que ayudar, pero vamos paso a paso, ¿sí? — En esta ocasión, el viejo había mostrado una cara más amable que la que había mostrado nada más conocerle. — Vamos, seguirme, que os enseño donde están las ovejas, y ya podéis empezar a traerlas para acá.
El anciano guió a los tres jóvenes hasta otro de los tres edificios que habían avistado nada más llegar al lugar, en esta ocasión, uno de madera roja, con una altura considerable, aproximadamente de unos tres pisos, y en el cual, lo que más resaltaba era a amplitud, un edificio enorme, en el que, según había dicho el señor Noka, tenía a las ovejas para que no pasaran frío.
— ¿Cu...Cuántas ovejas tiene, señor Noka? — Preguntó Riko, algo asombrado por el tamaño de aquel edificio.
— Pues 268, exactamente. — Respondió el anciano, esbozando una ligera sonrisa llena de orgullo, mientras abría los portones del lugar, dejando ver a todos aquellos animales, que, a pesar de ser tantos, tenían suficiente espacio para moverse, aunque fuera un poco. — Pues cuando queráis, chicos.
![[Imagen: tumblr_n4fzpkaZST1rmi71zo1_500.gif]](https://78.media.tumblr.com/ef716a7a224d02d15153150120153d79/tumblr_n4fzpkaZST1rmi71zo1_500.gif)
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