8/05/2017, 16:09
Y con esto y un bizcocho, las ovejas terminaron metiditas en su corral gracias al gran esfuerzo de Riko al intentar cerrar la puerta del lugar, cosa a la que Eri no pudo evitar soltar alguna que otra carcajada ya que la situación era bastante cómica; y al de Nabi por cerrar de verdad la puerta. Así, lograron terminar su primera misión oficial de Rango D.
El camino de vuelta se hizo corto, aunque a Eri todavía le resonaban los gritos y varazos que había pegado en el suelo con tanto ímpetu, cuando de repente apareció el mismo hombre que les había entregado la misión. Nabi fue el encargado de entregar los pergaminos, dando por terminada la misión. Eri pudo respirar tranquila al ver que su primera tarea fue completada con éxito.
«Espero que todas sean igual...»
Esperó a que el hombre dijese lo que tuviese que decir en silencio, tranquila y sin mucha prisa por marchar, luego cuando él se marchase, ella se dispondría a hacer lo propio para descansar un poco en su casa y comer algo, ya que el estómago comenzaba a demandar alimento.
— Bueno, chicos, ¡misión cumplida! — Exclamó con una gran sonrisa. — Yo me marcho ya, ¡que tengo un hambre...! — Alegó mientras se rascaba la nuca. — ¡Nos vemos!
Movió su mano izquierda a modo de despedida y se fue por donde aquella mañana había venido.
El camino de vuelta se hizo corto, aunque a Eri todavía le resonaban los gritos y varazos que había pegado en el suelo con tanto ímpetu, cuando de repente apareció el mismo hombre que les había entregado la misión. Nabi fue el encargado de entregar los pergaminos, dando por terminada la misión. Eri pudo respirar tranquila al ver que su primera tarea fue completada con éxito.
«Espero que todas sean igual...»
Esperó a que el hombre dijese lo que tuviese que decir en silencio, tranquila y sin mucha prisa por marchar, luego cuando él se marchase, ella se dispondría a hacer lo propio para descansar un poco en su casa y comer algo, ya que el estómago comenzaba a demandar alimento.
— Bueno, chicos, ¡misión cumplida! — Exclamó con una gran sonrisa. — Yo me marcho ya, ¡que tengo un hambre...! — Alegó mientras se rascaba la nuca. — ¡Nos vemos!
Movió su mano izquierda a modo de despedida y se fue por donde aquella mañana había venido.
![[Imagen: ksQJqx9.png]](https://i.imgur.com/ksQJqx9.png)