23/06/2017, 18:27
(Última modificación: 11/08/2017, 15:34 por Uchiha Datsue.)
La chica había llegado por fin a la zona donde mas temprano que tarde se celebraría el mencionado torneo. Después de unas grandes andaduras, unas situaciones de lo mas inverosímil, y alguna que otra que se le iba de las manos... al fin llegó. Bueno, lo había hecho ya hacía unos días, y hasta se había acomodado a la habitación que la organización buenamente le había otorgado. Todo marchaba sobre ruedas, pero necesitaba practicar un poco. Tenía una habilidad tremenda en mente, y necesitaba darle rienda suelta a ese pensamiento en pos de controlar la técnica. Quizás, con un poco de suerte y dedicación, a mitad del torneo pudiese usarla hasta en combate.
Su andanza le había llevado hasta una pequeña porción de bosque que había sido sesgado, donde usaban esos tocones a modo de ring de combate. Había por lo menos un centenar, donde bastante gente solía reunirse para practicar antes del torneo. Otros, por contra, se dedicaban mas que nada a ojear, buscando virtudes y defectos en los aspirantes al título. Fuere como fuere, allí todos los días se reunía una buena parte de los ciudadanos y turistas de la zona.
En una de las trifulcas, y haciendo halague de su inmortalidad, la kunoichi terminó atravesada por una pica en el corazón. Su oponente, con miedo ante la falta de movimiento por parte de la chica, había huido sin dudar, dejando la pica en el torso de la chica. Ésta, yació en mitad de uno de los tocones.
Hasta que la pica no se quitase de su pecho, nada podría hacer su cuerpo por llevarla de nuevo a la vida. Necesitaba reparar la herida en el único músculo que quedaba por curar —el corazón— así que tan solo le quedaba esperar en pos de que alguien lo hiciese. Por desgracia, nada mas que sádicos e incompetentes se asomaban por ese tocón donde reposaba en paz la chica. Nadie se atrevía a tocar esa escena de asesinato, pues quizás las autoridades estaban en camino, y alguien daría acta para mover el cuerpo. A saber...
Fuere como fuere, lo único claro e irrefutable, era el cuerpo de la chica ensangrentado tirado en el tocón, y con una lanza atravesando su corazón, así como una gran cantidad de personas haciendo circulo alrededor, observando la escena sin saber muy bien qué hacer.
—Vaya chica inmortal... se ha topado con la realidad... —escupió uno de los presentes.
Algunos de los mas cercanos afirmaron, como si no se hubiesen sorprendido de lo ocurrido. —vaya desperdicio de chica. Estaba bien rica, pero como una cabra...
Los puchicheos eran incesantes, casi todo el mundo tenía algo que soltar, pero ninguno se había atrevido a tocar el frío cadáver.
Su andanza le había llevado hasta una pequeña porción de bosque que había sido sesgado, donde usaban esos tocones a modo de ring de combate. Había por lo menos un centenar, donde bastante gente solía reunirse para practicar antes del torneo. Otros, por contra, se dedicaban mas que nada a ojear, buscando virtudes y defectos en los aspirantes al título. Fuere como fuere, allí todos los días se reunía una buena parte de los ciudadanos y turistas de la zona.
En una de las trifulcas, y haciendo halague de su inmortalidad, la kunoichi terminó atravesada por una pica en el corazón. Su oponente, con miedo ante la falta de movimiento por parte de la chica, había huido sin dudar, dejando la pica en el torso de la chica. Ésta, yació en mitad de uno de los tocones.
Hasta que la pica no se quitase de su pecho, nada podría hacer su cuerpo por llevarla de nuevo a la vida. Necesitaba reparar la herida en el único músculo que quedaba por curar —el corazón— así que tan solo le quedaba esperar en pos de que alguien lo hiciese. Por desgracia, nada mas que sádicos e incompetentes se asomaban por ese tocón donde reposaba en paz la chica. Nadie se atrevía a tocar esa escena de asesinato, pues quizás las autoridades estaban en camino, y alguien daría acta para mover el cuerpo. A saber...
Fuere como fuere, lo único claro e irrefutable, era el cuerpo de la chica ensangrentado tirado en el tocón, y con una lanza atravesando su corazón, así como una gran cantidad de personas haciendo circulo alrededor, observando la escena sin saber muy bien qué hacer.
—Vaya chica inmortal... se ha topado con la realidad... —escupió uno de los presentes.
Algunos de los mas cercanos afirmaron, como si no se hubiesen sorprendido de lo ocurrido. —vaya desperdicio de chica. Estaba bien rica, pero como una cabra...
Los puchicheos eran incesantes, casi todo el mundo tenía algo que soltar, pero ninguno se había atrevido a tocar el frío cadáver.
![[Imagen: 2UsPzKd.gif]](http://i.imgur.com/2UsPzKd.gif)
