25/06/2017, 19:39
Entre puchicheos y críticas —comenzadas por el matasanos— una mirada que no llegaba a ser ni afable, ni dejaba de serlo. Al menos, un rostro conocido. Aunque, tampoco era de extrañar que alguno de los allí presentes la conociese, y la chica no a éste. Fuese como fuese, parecía así. Posó una mano sobre su hombro, y dejó caer un suspiro, quizás de alivio. No antes de dejar escapar su nombre, al igual que ella lo hizo segundos antes.
De pronto, el acaparador acaparó todas las miradas acaparables, incluyendo la de la chica. El médico inquirió —nuevamente— que esa resurreción había sido una farsa, un embuste. Afirmaba que a él no se la podían pegar, a él no, estaba muy por encima de todo eso... No lo conseguirían engañan con una simple ilusión.
—Vaya... el señor médico parece asustado de lo que ha visto con sus propios ojos...
La chica crujió los huesos del cuello, ladeando la cabeza de un lado al otro. Tras ello hizo lo mismo con los hombros, como si hubiese despertado de un profundo y absoluto descanso. Dejó caer un suspiro mientras que su perspicaz sonrisa no decaía. Tras mirar brevemente a su alrededor, encontró lo que buscaba.
Tomó la lanza que había atravesado su corazón, y se la mostró al médico. —Ésa cosa... ¿podría decirme que es? —preguntó, a sabiendas de que eran los restos de su corazón. Una pregunta retórica, que realmente no requería respuesta. Todos los presentes quedarían de piedra.
—Soy inmortal. Por mucho que me maten, volveré a la vida. Soy capaz de regenerar cualquier tipo de herida. —volvió a jactarse. —El último que apostó lo contrario, se fue corriendo tras atacarme... ha perdido la apuesta. Obviamente.
De entre el público, una persona ataviada con un kimono beige, salió cabisbajo.
—E-eso... eso no es del todo... cierto... —se defendió. —Fui a por ayuda... a por un médico...
La gente cada vez estaba mas asustada, a cada segundo parecían mas exaltados. Quizás nunca habían escuchado de una persona inmortal, salvo en libros de fantasía. Seguramente, eso era lo normal.
—Bueno, al menos no saliste corriendo del país... jajajaja. —bromeó la pelirroja, como si nada.
»Por cierto, ¿qué andas haciendo por aquí, Datsue?
De pronto, el acaparador acaparó todas las miradas acaparables, incluyendo la de la chica. El médico inquirió —nuevamente— que esa resurreción había sido una farsa, un embuste. Afirmaba que a él no se la podían pegar, a él no, estaba muy por encima de todo eso... No lo conseguirían engañan con una simple ilusión.
—Vaya... el señor médico parece asustado de lo que ha visto con sus propios ojos...
La chica crujió los huesos del cuello, ladeando la cabeza de un lado al otro. Tras ello hizo lo mismo con los hombros, como si hubiese despertado de un profundo y absoluto descanso. Dejó caer un suspiro mientras que su perspicaz sonrisa no decaía. Tras mirar brevemente a su alrededor, encontró lo que buscaba.
Tomó la lanza que había atravesado su corazón, y se la mostró al médico. —Ésa cosa... ¿podría decirme que es? —preguntó, a sabiendas de que eran los restos de su corazón. Una pregunta retórica, que realmente no requería respuesta. Todos los presentes quedarían de piedra.
—Soy inmortal. Por mucho que me maten, volveré a la vida. Soy capaz de regenerar cualquier tipo de herida. —volvió a jactarse. —El último que apostó lo contrario, se fue corriendo tras atacarme... ha perdido la apuesta. Obviamente.
De entre el público, una persona ataviada con un kimono beige, salió cabisbajo.
—E-eso... eso no es del todo... cierto... —se defendió. —Fui a por ayuda... a por un médico...
La gente cada vez estaba mas asustada, a cada segundo parecían mas exaltados. Quizás nunca habían escuchado de una persona inmortal, salvo en libros de fantasía. Seguramente, eso era lo normal.
—Bueno, al menos no saliste corriendo del país... jajajaja. —bromeó la pelirroja, como si nada.
»Por cierto, ¿qué andas haciendo por aquí, Datsue?
![[Imagen: 2UsPzKd.gif]](http://i.imgur.com/2UsPzKd.gif)
