26/06/2017, 23:40
La pregunta de la chica trajo como respuesta algo un tanto inesperado. Datsue confesó estar por las cercanías realizando una porra para el torneo, algo que ciertamente no dejaba de ser muy suyo según había podido observar desde el corto lapso de tiempo que le conocía. Pero, eso no era lo que llamó del todo su atención, casi lo había dejado pasar como algo normal. El chico comenzó a datar el censo de apuestas, descubriendo que el menor rango de oportunidades se lo llevaba Kusagakure, mientras que Uzushiogakure se llevaba el segundo puesto a excepción de Akame, el cuál empataba en opciones con que ganase un shinobi de Amegakure. Ante las opciones, la que quedaba en primer y exclusivo lugar era la apuesta sobre la pelirroja.
La chica no pudo evitar una mueca de sorpresa. ¿Tanto apostaban por que ganase? La verdad, sonaba genial... pero, ésto le hacía difícil apostar por alguien...
—Diantres, si que se ha difundido bien mi condición de inmortal para esa porra, ¿no? jajaja.
¿Qué decir? Nunca había apostado, no se le daba bien eso de predecir resultados. No iba a apostar en una porra en la que participaba activamente... Sería cuanto menos, raro.
Pero, antes de que la conversación pudiese ser más fructífera —gracias a alguna deidad— fueron interrumpidos por un viejo, que tomó por el brazo a la chica. Éste sin pensar en las repercusiones, achantó la presencia del chico a una supuesta venta de una crema milagrosa. En ese instante, la cara de Datsue cambió. Pero, el anciano no estaba interesado en esa crema, quería comprar aquello que tomaba la chica, fuese lo que fuese.
«Éste Datsue... jajajaja... vendiendo una crema milagrosa... vaya cosas...»
La chica terminó por reincorporarse, un tanto mas. No pudo rechazar la mirada hacia su interlocutor, que ansioso esperaba respuesta por parte de la chica.
—Lo siento mucho señor, pero mi poder no viene de ningún brebaje. —contestó tan amable como pudo. —Mi padre vendió su alma a un demonio llamado Blame.
Tan solo con pronunciar su nombre, hasta el rostro de la chica empalideció. Realmente odiaba a ese tipo, en cierto modo, era un auténtico demonio, que pretendía acabar con la humanidad haciendo que sufriese hasta la agonía. Tan solo pensar en su última visita, la hacía sentir con ganas de poder morir. Morir de verdad, claro.
—Datsue... vayamos mejor a un sitio mas tranquilo, ¿te parece?
La chica no pudo evitar una mueca de sorpresa. ¿Tanto apostaban por que ganase? La verdad, sonaba genial... pero, ésto le hacía difícil apostar por alguien...
—Diantres, si que se ha difundido bien mi condición de inmortal para esa porra, ¿no? jajaja.
¿Qué decir? Nunca había apostado, no se le daba bien eso de predecir resultados. No iba a apostar en una porra en la que participaba activamente... Sería cuanto menos, raro.
Pero, antes de que la conversación pudiese ser más fructífera —gracias a alguna deidad— fueron interrumpidos por un viejo, que tomó por el brazo a la chica. Éste sin pensar en las repercusiones, achantó la presencia del chico a una supuesta venta de una crema milagrosa. En ese instante, la cara de Datsue cambió. Pero, el anciano no estaba interesado en esa crema, quería comprar aquello que tomaba la chica, fuese lo que fuese.
«Éste Datsue... jajajaja... vendiendo una crema milagrosa... vaya cosas...»
La chica terminó por reincorporarse, un tanto mas. No pudo rechazar la mirada hacia su interlocutor, que ansioso esperaba respuesta por parte de la chica.
—Lo siento mucho señor, pero mi poder no viene de ningún brebaje. —contestó tan amable como pudo. —Mi padre vendió su alma a un demonio llamado Blame.
Tan solo con pronunciar su nombre, hasta el rostro de la chica empalideció. Realmente odiaba a ese tipo, en cierto modo, era un auténtico demonio, que pretendía acabar con la humanidad haciendo que sufriese hasta la agonía. Tan solo pensar en su última visita, la hacía sentir con ganas de poder morir. Morir de verdad, claro.
—Datsue... vayamos mejor a un sitio mas tranquilo, ¿te parece?
![[Imagen: 2UsPzKd.gif]](http://i.imgur.com/2UsPzKd.gif)
