1/07/2017, 13:12
Datsue pareció extrañarse cuando la pelirroja comentó que como mucho tendría dieciséis años, pero... ¿Qué mas podías pedirle a alguien que ya había perdido interés total en la edad de una persona común? No sabía ni cuantos tenía ella misma, era imposible que supiese la de una segunda persona. La chica terminó por encogerse de hombros, mientras que su cara reflejaba una mueca de estar algo perdida.
—No sé... digo que como mucho tienes esa edad... ando muy perdida con eso de acertar edades, la verdad.
Aiko continuó dando reseñas de las cosas que necesitaba para realizar la "técnica de la inmortalidad" y llegaron al punto donde éste necesitaba que alguien se sacrificase por él por voluntad propia. Datsue se llevó la mano al mentón, pensativo. Por un instante pareció dubitativo, y terminó por reseñar que realmente lo importante no era quién estaba dispuesto a sacrificarse por él, si no a quién estaría el dispuesto a dejar sacrificarse.
«¿De verdad Datsue ha dicho eso... ?»
Seguían andando, y para cuando la chica quiso dar cuenta, su antagonista volvió con una nueva pregunta. De nuevo, alguien se interesaba en su edad, para variar. Sin embargo, Aiko no tenía complejo ninguno en revelarlo, al menos todo lo que ella sabía, que era bien poco.
—Creo que dieciocho o así, esa era la edad que tenía cuando mi padre hizo esa locura... Si te refieres a mi edad verdadera, tendrías que mirar en el registro de Amegakure. Ni yo sé que edad tengo... cincuenta, setenta, cien... ¿doscientos?
»No tengo ni idea, la verdad... —confesó, encogiéndose de nuevo de hombros. —Cuando se da cierta situación, pierdo un lapso de memoria de casi un año completo... y no es que sea difícil ciertamente, habré perdido como treinta años de memoria al menos. Si algún día no sé quien eres, no te extrañes... jajajaja
Intentó hacer una broma de uno de los mayores defectos de su acuerdo con el demonio, pero... ciertamente era triste.
—No sé... digo que como mucho tienes esa edad... ando muy perdida con eso de acertar edades, la verdad.
Aiko continuó dando reseñas de las cosas que necesitaba para realizar la "técnica de la inmortalidad" y llegaron al punto donde éste necesitaba que alguien se sacrificase por él por voluntad propia. Datsue se llevó la mano al mentón, pensativo. Por un instante pareció dubitativo, y terminó por reseñar que realmente lo importante no era quién estaba dispuesto a sacrificarse por él, si no a quién estaría el dispuesto a dejar sacrificarse.
«¿De verdad Datsue ha dicho eso... ?»
Seguían andando, y para cuando la chica quiso dar cuenta, su antagonista volvió con una nueva pregunta. De nuevo, alguien se interesaba en su edad, para variar. Sin embargo, Aiko no tenía complejo ninguno en revelarlo, al menos todo lo que ella sabía, que era bien poco.
—Creo que dieciocho o así, esa era la edad que tenía cuando mi padre hizo esa locura... Si te refieres a mi edad verdadera, tendrías que mirar en el registro de Amegakure. Ni yo sé que edad tengo... cincuenta, setenta, cien... ¿doscientos?
»No tengo ni idea, la verdad... —confesó, encogiéndose de nuevo de hombros. —Cuando se da cierta situación, pierdo un lapso de memoria de casi un año completo... y no es que sea difícil ciertamente, habré perdido como treinta años de memoria al menos. Si algún día no sé quien eres, no te extrañes... jajajaja
Intentó hacer una broma de uno de los mayores defectos de su acuerdo con el demonio, pero... ciertamente era triste.
![[Imagen: 2UsPzKd.gif]](http://i.imgur.com/2UsPzKd.gif)
