2/08/2017, 20:33
(Última modificación: 2/08/2017, 20:35 por Uchiha Datsue.)
—¿Está bien así?
Al Uchiha le tembló la voz al responder:
—Sí…
Se humedeció los labios con la lengua, nervioso, mientras el corazón le cabalgaba como un potrillo en celo. Estaba frente a una de las kunoichis más guapas que había conocido en su vida, y estaba a punto de besarla. Era el sueño de cualquier preadolescente con la testosterona por las nubes. ¿Qué más se podía pedir?
«La inmortalidad» se recordó, rozando con las yemas de sus dedos la nuca de ella. Aquel gesto significaba mucho más que un movimiento cariñoso: significaba su oportunidad para la juventud eterna. Y es que, tras un breve gasto de chakra, el Uchiha había dejado en ella una marca: un sello de rastreo que le permitiría encontrarla allá adónde fuera.
Zanjado el trabajo, llegaba el momento del placer. Se inclinó hacia ella lentamente, sintiendo su respiración tranquila en su piel. Su fragancia le empapó el olfato. Sintió que se mareaba levemente, mientras que los labios de ella le atraían como la miel al oso. Le llamaban. Le gritaban que se acercase todavía más. Sin poder contenerse por más tiempo, cerró los ojos, se dejó llevar y…
… la besó.
La besó con mucha suavidad al principio, atrapando su labio superior entre los de él con mucha delicadeza. Con cariño… con ternura. El truco de besarla sin tocar sus labios parecía no haber funcionado… pero, ¿era ese realmente el truco?
No, y nunca lo había sido. La técnica ultrasecreta nunca había consistido en eso, sino en precisamente generar la oportunidad para el beso. En preparar el terreno... Ahí estaba el truco. Ahí estaba la verdadera magia.
Al Uchiha le tembló la voz al responder:
—Sí…
Se humedeció los labios con la lengua, nervioso, mientras el corazón le cabalgaba como un potrillo en celo. Estaba frente a una de las kunoichis más guapas que había conocido en su vida, y estaba a punto de besarla. Era el sueño de cualquier preadolescente con la testosterona por las nubes. ¿Qué más se podía pedir?
«La inmortalidad» se recordó, rozando con las yemas de sus dedos la nuca de ella. Aquel gesto significaba mucho más que un movimiento cariñoso: significaba su oportunidad para la juventud eterna. Y es que, tras un breve gasto de chakra, el Uchiha había dejado en ella una marca: un sello de rastreo que le permitiría encontrarla allá adónde fuera.
Zanjado el trabajo, llegaba el momento del placer. Se inclinó hacia ella lentamente, sintiendo su respiración tranquila en su piel. Su fragancia le empapó el olfato. Sintió que se mareaba levemente, mientras que los labios de ella le atraían como la miel al oso. Le llamaban. Le gritaban que se acercase todavía más. Sin poder contenerse por más tiempo, cerró los ojos, se dejó llevar y…
… la besó.
La besó con mucha suavidad al principio, atrapando su labio superior entre los de él con mucha delicadeza. Con cariño… con ternura. El truco de besarla sin tocar sus labios parecía no haber funcionado… pero, ¿era ese realmente el truco?
No, y nunca lo había sido. La técnica ultrasecreta nunca había consistido en eso, sino en precisamente generar la oportunidad para el beso. En preparar el terreno... Ahí estaba el truco. Ahí estaba la verdadera magia.
![[Imagen: ksQJqx9.png]](https://i.imgur.com/ksQJqx9.png)
¡Agradecimientos a Daruu por el dibujo de PJ y avatar tan OP! ¡Y a Reiji y Ayame por la firmaza! Si queréis una parecida, este es el lugar adecuado