Tras haber evadido el beso como una diestra víbora, la chica mordió y mesó el cuello del chico en tres ocasiones, haciendo que éste se estremeciese. Al llegar a su oído y decirle que realmente no era buena idea continuar, éste permaneció por un instante en silencio, el instante en que la chica volvió a retomar las distancias que buenamente podía mantener —rodeada por los brazos del chico— siendo que Datsue no parecía querer dejarla escapar.
Sin embargo, el chico no tardó apenas en contestar qué opinaba al respecto. No, inquirió sereno y abrupto. No tardó en argumentar sus razones, empezando con mandar al cuerno la diferencia de edad, y no en menor medida a la diferencia de aldeas. Eran almas libres, jóvenes en espíritu, y ya habría tiempo para preocuparse de minucias cuando tuviesen mayor rango. En cualquier momento podía morir, y quería disfrutar el momento como y cuando quisiera.
«Leñes... no ha entendido nada...»
La chica se mordió el labio lasciva, y tuvo que desviar la mirada hacia un lateral. No pudo aguantar mucho mas, y terminó por soltar un nuevo suspiro, aunque en ésta ocasión quizás algo mas tendido que el anterior. No tardó en buscar de nuevo la mirada del chico, e hincar sus ojos en los suyos.
Sin mediar palabra, pasó su brazo izquierdo tras su nuca, y terminó con su mano casi a la altura de su coronilla. Su diestra también se movió al mismo tiempo, pero ésta fue a parar al brazo del chico, y lo bajó con descaro hasta topar con sus nalgas. En ese preciso instante, la pelirroja acercó el rostro del chico hacia el suyo con su zurda, y volvió a besarle en los labios, con un fugaz y efímero acto. Se despegó casi tan rápido como se había acercado, dando el espacio suficiente para volver al ataque. En ésta ocasión, le propinó un beso en la comisura del labio, y terminó por morderle el labio inferior. Tiró de éste, no con demasiada fuerza, y soltó de nuevo para retomar apenas distancia de su rostro.
—Me refería a que me voy a aprovechar de ti... —advirtió la chica.
Pasó su diestra —ahora libre— por detrás de la espalda del chico, tomándolo por completo bajo su posesión. Se relamió los labios, y volvió a morderse el labio inferior.
—¿Aún eres virgen?
Sin embargo, el chico no tardó apenas en contestar qué opinaba al respecto. No, inquirió sereno y abrupto. No tardó en argumentar sus razones, empezando con mandar al cuerno la diferencia de edad, y no en menor medida a la diferencia de aldeas. Eran almas libres, jóvenes en espíritu, y ya habría tiempo para preocuparse de minucias cuando tuviesen mayor rango. En cualquier momento podía morir, y quería disfrutar el momento como y cuando quisiera.
«Leñes... no ha entendido nada...»
La chica se mordió el labio lasciva, y tuvo que desviar la mirada hacia un lateral. No pudo aguantar mucho mas, y terminó por soltar un nuevo suspiro, aunque en ésta ocasión quizás algo mas tendido que el anterior. No tardó en buscar de nuevo la mirada del chico, e hincar sus ojos en los suyos.
Sin mediar palabra, pasó su brazo izquierdo tras su nuca, y terminó con su mano casi a la altura de su coronilla. Su diestra también se movió al mismo tiempo, pero ésta fue a parar al brazo del chico, y lo bajó con descaro hasta topar con sus nalgas. En ese preciso instante, la pelirroja acercó el rostro del chico hacia el suyo con su zurda, y volvió a besarle en los labios, con un fugaz y efímero acto. Se despegó casi tan rápido como se había acercado, dando el espacio suficiente para volver al ataque. En ésta ocasión, le propinó un beso en la comisura del labio, y terminó por morderle el labio inferior. Tiró de éste, no con demasiada fuerza, y soltó de nuevo para retomar apenas distancia de su rostro.
—Me refería a que me voy a aprovechar de ti... —advirtió la chica.
Pasó su diestra —ahora libre— por detrás de la espalda del chico, tomándolo por completo bajo su posesión. Se relamió los labios, y volvió a morderse el labio inferior.
—¿Aún eres virgen?
![[Imagen: 2UsPzKd.gif]](http://i.imgur.com/2UsPzKd.gif)
