9/08/2017, 18:01
Aiko no respondió con palabras, sino con actos: tomó la mano del Uchiha —situada estratégicamente en la cintura, ni muy arriba ni muy abajo—, ante la mirada interrogativa del chico, y la arrastró hacia abajo, deslizándola por toda su espalda… hasta que ésta dejaba de considerarse como tal.
Un súbito rubor tiñó las mejillas del shinobi al sentir blando, mientras que su corazón empezaba a latir con más fuerza si cabe. Suspiró, o lo hubiese hecho, de no pasar Aiko nuevamente al ataque. Otro beso envolvió sus labios con los de ella. Un beso tan húmedo como efímero, pero que vino acompañado de un segundo que terminaría por arrebatarle el poco aliento que le quedaba, mientras el Uchiha bajaba la otra mano para que estuviese a la par de la otra, apretándola contra él…
Al final, pasó lo inevitable, y el Uchiha empezó a sentir el pantalón demasiado apretado…
—Me refería a que me voy a aprovechar de ti... —advirtió ella.
«Por Shiona, en paz descanse… ¡Aprovéchate todo lo que tú quieras!»
—¿Aún eres virgen?
¡Bam! Directa y al grano, como todos los Amerienses. El Uchiha trató de aparentar calma y seguridad, como se esperaba de un chico con las confianzas por las nubes. ¿La realidad? Hubiese preferido hacer una misión de rango S antes de tener que responder a aquella pregunta, porque la respuesta, claro estaba, era afirmativa.
Tragó saliva.
—Sí —Cuando se tenía miedo de responder a algo, lo mejor era hacerlo cuanto antes y quitarse aquel peso de encima—. Un dolor que me persigue cada noche y no me permite dormir… —añadió, con voz exageradamente dolida. Luego, despegó la mirada de sus ojos por un segundo para mirar a un lado y a otro—. Oye… —le temblaba la voz de la emoción—. ¿Por qué no seguimos esta interesante conversación en Nishinoya? —el complejo de Dojos ya se podía ver desde allí—. Aquí empieza a refrescar —mintió, sin pudor—, y me gustaría ver vuestras instalaciones y… —carraspeó—, las habitaciones. ¿También os pusieron un colchón de plumas como a nosotros?
Un súbito rubor tiñó las mejillas del shinobi al sentir blando, mientras que su corazón empezaba a latir con más fuerza si cabe. Suspiró, o lo hubiese hecho, de no pasar Aiko nuevamente al ataque. Otro beso envolvió sus labios con los de ella. Un beso tan húmedo como efímero, pero que vino acompañado de un segundo que terminaría por arrebatarle el poco aliento que le quedaba, mientras el Uchiha bajaba la otra mano para que estuviese a la par de la otra, apretándola contra él…
Al final, pasó lo inevitable, y el Uchiha empezó a sentir el pantalón demasiado apretado…
—Me refería a que me voy a aprovechar de ti... —advirtió ella.
«Por Shiona, en paz descanse… ¡Aprovéchate todo lo que tú quieras!»
—¿Aún eres virgen?
¡Bam! Directa y al grano, como todos los Amerienses. El Uchiha trató de aparentar calma y seguridad, como se esperaba de un chico con las confianzas por las nubes. ¿La realidad? Hubiese preferido hacer una misión de rango S antes de tener que responder a aquella pregunta, porque la respuesta, claro estaba, era afirmativa.
Tragó saliva.
—Sí —Cuando se tenía miedo de responder a algo, lo mejor era hacerlo cuanto antes y quitarse aquel peso de encima—. Un dolor que me persigue cada noche y no me permite dormir… —añadió, con voz exageradamente dolida. Luego, despegó la mirada de sus ojos por un segundo para mirar a un lado y a otro—. Oye… —le temblaba la voz de la emoción—. ¿Por qué no seguimos esta interesante conversación en Nishinoya? —el complejo de Dojos ya se podía ver desde allí—. Aquí empieza a refrescar —mintió, sin pudor—, y me gustaría ver vuestras instalaciones y… —carraspeó—, las habitaciones. ¿También os pusieron un colchón de plumas como a nosotros?
![[Imagen: ksQJqx9.png]](https://i.imgur.com/ksQJqx9.png)
¡Agradecimientos a Daruu por el dibujo de PJ y avatar tan OP! ¡Y a Reiji y Ayame por la firmaza! Si queréis una parecida, este es el lugar adecuado