9/08/2017, 22:40
Escuchó una breve carcajada seguido de unos movimientos demasiado rápidos, como si alguien fuese a acudir a su rescate cuando ella había afirmado que ya estaba muerta. Segundos más tarde se encontraba al lado de un empapado Juro que se había tirado como si de una pelota se tratase, creando pequeñas olas gracias al impacto que había ejercido sobre el agua.
—¡No vale si me estás viendo! —se quejó la kunoichi mientras movía rítmicamente sus manos y sus pies para no hundirse.
Pero poco duró su regañina pues una segunda persona cayó al agua, creando otra oleada de movimiento que hizo a Eri tragar un poco de agua de lago, tosiendo inmediatamente para evitar que se colase más de lo necesario. Luego miró a Nabi y frunció el ceño de la misma manera que lo había hecho con Juro.
—¡Pero...!
Aunque la queja no llegó a formularse del todo, pues lo que pasó unos instantes después borró todo ánimo de reproche de la joven. Un gran remolino comenzó a formarse bajo ellos, con tanta fuerza; que hasta un habitante de Amegakure le costaría zafarse del mismo.
Y eso le ocurrió a los protagonistas de esta breve pero intensa historia.
Cuando se quisieron dar cuenta, era un poco... Demasiado tarde. Los tres ya estaban en el centro del remolino, chapoteando y moviendo sus extremidades como locos para intentar que no fueran engullidos por el gran remolino. Sin embargo, uno de los tres tuvo peor suerte, pues Eri tuvo un calambre en el pie que la llevó al caos, desapareciendo la primera por el remolino.
Siendo engullida por él.
—¡No vale si me estás viendo! —se quejó la kunoichi mientras movía rítmicamente sus manos y sus pies para no hundirse.
Pero poco duró su regañina pues una segunda persona cayó al agua, creando otra oleada de movimiento que hizo a Eri tragar un poco de agua de lago, tosiendo inmediatamente para evitar que se colase más de lo necesario. Luego miró a Nabi y frunció el ceño de la misma manera que lo había hecho con Juro.
—¡Pero...!
Aunque la queja no llegó a formularse del todo, pues lo que pasó unos instantes después borró todo ánimo de reproche de la joven. Un gran remolino comenzó a formarse bajo ellos, con tanta fuerza; que hasta un habitante de Amegakure le costaría zafarse del mismo.
Y eso le ocurrió a los protagonistas de esta breve pero intensa historia.
Cuando se quisieron dar cuenta, era un poco... Demasiado tarde. Los tres ya estaban en el centro del remolino, chapoteando y moviendo sus extremidades como locos para intentar que no fueran engullidos por el gran remolino. Sin embargo, uno de los tres tuvo peor suerte, pues Eri tuvo un calambre en el pie que la llevó al caos, desapareciendo la primera por el remolino.
Siendo engullida por él.
![[Imagen: ksQJqx9.png]](https://i.imgur.com/ksQJqx9.png)
