13/08/2017, 20:57
—Dios mío, Ayame, tienes una imaginación gigantesca —se rio Daruu, y Ayame se sintió profundamente estúpida con aquella idea—. Qué miedo que da eso. No quiero ni imaginármelo.
Ella se acomodó entre sus brazos y se permitió el lujo de cerrar los ojos. El cuerpo de Daruu era realmente cómo y cálido, y enseguida se sorprendió a sí misma sintiéndose reconfortada por su olor y el sonido de los latidos de su corazón. Jamás había experimentado una sensación así, pero ahora que la había probado se había vuelto adicta a ella y no quería que terminara nunca.
—Ahora que lo dices... —comentó—. Se supone que el clan Hōzuki y el clan Yuki son originarios de Kirigakure. Por lo que seguramente mis antepasados fueran de allí. Me pregunto cómo sería aquello. Seguro que no llovía tanto como en Amegakure —bromeó, con una risilla.
Sin embargo, enseguida retornó su gesto serio. No podía dejar de darle vueltas al asunto y, ahora que Daruu conocía su secreto, sentía que tenía una mano amiga cerca que la podía ayudar o, al menos, escuchar.
—Hace poco me crucé con un shinobi de Uzushiogakure —dijo, con un hilo de voz—. Se llamaba Senpu, o algo así, no lo recuerdo con claridad. Pero no paraba de repetir que el bijuu no debería estar en Amegakure, sino en Uzushiogakure, porque los Uzumaki son los únicos que pueden detener a las bestias. Que sólo se nos concedió como un "regalo" por los daños que había causado en el País de la Tormenta, pero que terminaríamos utilizándolo como un arma, tal y como se había hecho en el pasado. Yo... no quiero que eso ocurra, Daruu-kun. Confío en Yui-sama, ¿pero qué pasará si decide hacer algo así? Los bijuu no son armas, mira lo que ocurrió en el pasado. No quiero que se vuelva a repetir la historia... —se mordió el labio inferior, con un doloroso nudo en la base de su garganta.
Ella se acomodó entre sus brazos y se permitió el lujo de cerrar los ojos. El cuerpo de Daruu era realmente cómo y cálido, y enseguida se sorprendió a sí misma sintiéndose reconfortada por su olor y el sonido de los latidos de su corazón. Jamás había experimentado una sensación así, pero ahora que la había probado se había vuelto adicta a ella y no quería que terminara nunca.
—Ahora que lo dices... —comentó—. Se supone que el clan Hōzuki y el clan Yuki son originarios de Kirigakure. Por lo que seguramente mis antepasados fueran de allí. Me pregunto cómo sería aquello. Seguro que no llovía tanto como en Amegakure —bromeó, con una risilla.
Sin embargo, enseguida retornó su gesto serio. No podía dejar de darle vueltas al asunto y, ahora que Daruu conocía su secreto, sentía que tenía una mano amiga cerca que la podía ayudar o, al menos, escuchar.
—Hace poco me crucé con un shinobi de Uzushiogakure —dijo, con un hilo de voz—. Se llamaba Senpu, o algo así, no lo recuerdo con claridad. Pero no paraba de repetir que el bijuu no debería estar en Amegakure, sino en Uzushiogakure, porque los Uzumaki son los únicos que pueden detener a las bestias. Que sólo se nos concedió como un "regalo" por los daños que había causado en el País de la Tormenta, pero que terminaríamos utilizándolo como un arma, tal y como se había hecho en el pasado. Yo... no quiero que eso ocurra, Daruu-kun. Confío en Yui-sama, ¿pero qué pasará si decide hacer algo así? Los bijuu no son armas, mira lo que ocurrió en el pasado. No quiero que se vuelva a repetir la historia... —se mordió el labio inferior, con un doloroso nudo en la base de su garganta.

![[Imagen: kQqd7V9.png]](https://i.imgur.com/kQqd7V9.png)