14/08/2017, 12:27
Daruu se mantuvo en silencio durante varios segundos que a Ayame se le antojaron horas. Después, se arrimó aún más a ella, como si quisiera fusionar sus dos cuerpos, y dejó escapar un suspiro.
—¿Sabes, Ayame...? Los uzureños están locos —respondió, y ella esbozó una ligera sonrisa.
Ayame sintió frío cuando se separó de ella y, tras rodar sobre la hierba, el chico se quedó boca arriba con los brazos y las piernas completamente extendidos. Ella, sin embargo, se reincorporó hasta quedar sentada abrazándose las rodillas.
—Si decide hacer algo así, no nos quedará más remedio que seguirla. Pero en mi opinión, no nos queda otra. —continuó él, para su desesperanza. Una parte de ella había estado esperando que la convenciera de que algo así no iba a pasar por nada del mundo. Que era imposible que la Arashikage se dejara llevar por un impulso así. ¿Pero cómo hacer eso? ¿Cómo asegurar algo así? Sólo podían confiar en tener fe en ella. Y Ayame no era muy paciente con temas relacionados con la fe—. Se supone que hay un Pacto, así que dudo que eso pase, a no ser que a alguien se le vaya mucho la pinza... Como a ese tío de Uzushio. Sea como fuere, no creo que tu familia permitiera que te pasase nada... ni yo tampoco —aseguró, con una firmeza escalofriante.
Pero Ayame apartó la mirada.
—No es sólo cuestión de lo que me pase a mí —replicó, aunque era evidente que también temía esa posibilidad—. Es cuestión de que se repita la historia... de que decidan utilizar el bijuu como un simple arma y vuelva a ocurrir aquella desgracia... No podría sobrellevar algo así, sabiendo que tengo dentro de mí un monstruo capaz de aniquilar una aldea entera de la noche a la mañana.
—¿Sabes, Ayame...? Los uzureños están locos —respondió, y ella esbozó una ligera sonrisa.
Ayame sintió frío cuando se separó de ella y, tras rodar sobre la hierba, el chico se quedó boca arriba con los brazos y las piernas completamente extendidos. Ella, sin embargo, se reincorporó hasta quedar sentada abrazándose las rodillas.
—Si decide hacer algo así, no nos quedará más remedio que seguirla. Pero en mi opinión, no nos queda otra. —continuó él, para su desesperanza. Una parte de ella había estado esperando que la convenciera de que algo así no iba a pasar por nada del mundo. Que era imposible que la Arashikage se dejara llevar por un impulso así. ¿Pero cómo hacer eso? ¿Cómo asegurar algo así? Sólo podían confiar en tener fe en ella. Y Ayame no era muy paciente con temas relacionados con la fe—. Se supone que hay un Pacto, así que dudo que eso pase, a no ser que a alguien se le vaya mucho la pinza... Como a ese tío de Uzushio. Sea como fuere, no creo que tu familia permitiera que te pasase nada... ni yo tampoco —aseguró, con una firmeza escalofriante.
Pero Ayame apartó la mirada.
—No es sólo cuestión de lo que me pase a mí —replicó, aunque era evidente que también temía esa posibilidad—. Es cuestión de que se repita la historia... de que decidan utilizar el bijuu como un simple arma y vuelva a ocurrir aquella desgracia... No podría sobrellevar algo así, sabiendo que tengo dentro de mí un monstruo capaz de aniquilar una aldea entera de la noche a la mañana.

![[Imagen: kQqd7V9.png]](https://i.imgur.com/kQqd7V9.png)