15/08/2017, 00:02
Dicen que cuando estas al borde de la muerte ves tu vida pasar ante tus ojos, lo único que vi yo era a Eri dando vueltas como si estuviese en un carrusel, pero porque literalmente estaba pasando ante mi. Tras eso salió un enorme calamar del lago y sus largos y de un tamaño mucho más adecuado para el manoseo de lo que deberían ser en correspondencia con su cuerpo agigantado empezó a enroscarse en las partes más nobles de Eri-hime.
Entonces yo salté Kodachi en mano y empecé a rebanar tentaculos como quien hace emparedados para todos los niños de la villa un día de festival de deportes en la Academia de las Olas, como si no hubiera fin. Tras llegar a los tentaculos que sujetaban a mi flamante doncella los corté con una precisión quirurgica en mil y un cachitos tan pequeños que se los podrías dar de comer a un recien nacido. Tras lo cual una Eri-hime con las ropas hechas trizas pero que adecuadamente cubrían sus partes que de otra forma tendrían que ser censuradas cayó directamente en mis brazos.
Lo jodido fue cuando el cadaver del Kraken empezó a hablar.
—Lo siento chicos, por suerte hemos podido rescataros antes de que nada malo ocurriese.
— ¡La hostia, un Kraken que habla!
Me levanté de golpe, saliendo del extraño sueño que había tenido. Mi cuerpo ya no se sentía tan agil como antes, más bien me sentía como si fuera el Kraken el que me había cortado a mi todos mis tentaculos. Volví a tumbarme, dando un fuerte espaldazo contra la tierra.
— ¿Qué? ¿Pero había un pulpo gigante o no?
Era díficil distinguir la realidad de los sueños causados por un ahogamiento cuando el sueño era tan dulce y la realidad tan amarga. Me llevé una mano a la cabeza intentando tranquilizar el pitido que amenazaba con reventarme la cabeza si no le hacía caso y la otra al hombro de Eri que no había respondido todavía. Empecé a menearla con la fuerza que me quedaba.
— Eri-chan, ¿estás bien? ¿Eri-chan? ¡¿Eri-chan?!
Entonces yo salté Kodachi en mano y empecé a rebanar tentaculos como quien hace emparedados para todos los niños de la villa un día de festival de deportes en la Academia de las Olas, como si no hubiera fin. Tras llegar a los tentaculos que sujetaban a mi flamante doncella los corté con una precisión quirurgica en mil y un cachitos tan pequeños que se los podrías dar de comer a un recien nacido. Tras lo cual una Eri-hime con las ropas hechas trizas pero que adecuadamente cubrían sus partes que de otra forma tendrían que ser censuradas cayó directamente en mis brazos.
Lo jodido fue cuando el cadaver del Kraken empezó a hablar.
—Lo siento chicos, por suerte hemos podido rescataros antes de que nada malo ocurriese.
— ¡La hostia, un Kraken que habla!
Me levanté de golpe, saliendo del extraño sueño que había tenido. Mi cuerpo ya no se sentía tan agil como antes, más bien me sentía como si fuera el Kraken el que me había cortado a mi todos mis tentaculos. Volví a tumbarme, dando un fuerte espaldazo contra la tierra.
— ¿Qué? ¿Pero había un pulpo gigante o no?
Era díficil distinguir la realidad de los sueños causados por un ahogamiento cuando el sueño era tan dulce y la realidad tan amarga. Me llevé una mano a la cabeza intentando tranquilizar el pitido que amenazaba con reventarme la cabeza si no le hacía caso y la otra al hombro de Eri que no había respondido todavía. Empecé a menearla con la fuerza que me quedaba.
— Eri-chan, ¿estás bien? ¿Eri-chan? ¡¿Eri-chan?!
—Nabi—
![[Imagen: 23uv4XH.gif]](https://i.imgur.com/23uv4XH.gif)

![[Imagen: tumblr_ommjidew2V1qfq1l5o1_500.gif]](https://68.media.tumblr.com/ea746ec91aab78fea28479588ed7ca0a/tumblr_ommjidew2V1qfq1l5o1_500.gif)
![[Imagen: B9D.gif]](http://k30.kn3.net/taringa/0/D/D/6/7/1/marianov4/B9D.gif)
![[Imagen: z223646398_large_large.gif]](http://data.whicdn.com/images/30014799/z223646398_large_large.gif)
![[Imagen: giphy.gif]](https://media.giphy.com/media/l0MYMqyYBRYdW1itW/giphy.gif)