24/08/2017, 23:16
(Última modificación: 24/08/2017, 23:16 por Amedama Daruu.)
Ayame depositó la taza sobre la mesa con una velocidad que hizo dudar a Daruu de si en realidad estaba utilizando el Sunshin no Jutsu de una discreta y parcial forma. Cogió una servilleta y frotó su naricila para quitarte la nata, y asomó un enrojecido rostro por encima del papel. Daruu todavía se estaba riendo.
—¿Ya está...? —preguntó. Pero no pudo evitar echarse a reír.
—Madre mía, parecías un cervatillo —dijo Daruu—. Un cervatillo muy mono. —Se levantó, se acercó a la muchacha y le revolvió el cabello. Se lo pensó un momento, y después, se sentó a su lado y la abrazó muy fuerte.
La cita continuó su transcurso normal durante un tiempo. Hablaban de asuntos sin importancia, pero lo hacían como si pudieran estar así durante horas. Por desgracia, sus cuerpos no opinaban lo mismo, y el chocolate caliente sólo había empeorado la pesadez que sentían en los párpados.
—Gracias por el chocolate. E... espero que nos veamos pronto. —Los muchachos se encontraban ya en el estanque, preparados para volver cada uno a su habitación.
—Cla... claro, Ayame. Y quizás podríamos entrenar un día ju... jun-... —Ayame se abalanzó prácticamente encima de él y le plantó un beso en los labios. Daruu se quedó totalmente enrojecido y paralizado, mientras veía a Ayame alejarse hacia el dojo de las chicas...
«Me-menudo día. P-pero... ¿Cómo va a salir esto...? No tengo ni idea de relaciones y, y, y... Y Kori-sensei... Y mamá... Y Zetsuo... ¡esto va a ser difícil!»
Sin darse cuenta, se había metido en su habitación, y dentro de las sábanas. Hacía mucho calor, pero quizás sentía que las sábanas podrían protegerle del futuro.
...no lo hacían, en absoluto.
Fuera de las habitaciones, lejos del estanque, una sombra observaba desde detrás de las colinas. Esperó un momento, dio un paso adelante, y...
...se retiró, rascándose detrás de la nuca.
Encontraría una manera. Algún día lo haría.
—¿Ya está...? —preguntó. Pero no pudo evitar echarse a reír.
—Madre mía, parecías un cervatillo —dijo Daruu—. Un cervatillo muy mono. —Se levantó, se acercó a la muchacha y le revolvió el cabello. Se lo pensó un momento, y después, se sentó a su lado y la abrazó muy fuerte.
La cita continuó su transcurso normal durante un tiempo. Hablaban de asuntos sin importancia, pero lo hacían como si pudieran estar así durante horas. Por desgracia, sus cuerpos no opinaban lo mismo, y el chocolate caliente sólo había empeorado la pesadez que sentían en los párpados.
—Gracias por el chocolate. E... espero que nos veamos pronto. —Los muchachos se encontraban ya en el estanque, preparados para volver cada uno a su habitación.
—Cla... claro, Ayame. Y quizás podríamos entrenar un día ju... jun-... —Ayame se abalanzó prácticamente encima de él y le plantó un beso en los labios. Daruu se quedó totalmente enrojecido y paralizado, mientras veía a Ayame alejarse hacia el dojo de las chicas...
«Me-menudo día. P-pero... ¿Cómo va a salir esto...? No tengo ni idea de relaciones y, y, y... Y Kori-sensei... Y mamá... Y Zetsuo... ¡esto va a ser difícil!»
Sin darse cuenta, se había metido en su habitación, y dentro de las sábanas. Hacía mucho calor, pero quizás sentía que las sábanas podrían protegerle del futuro.
...no lo hacían, en absoluto.
Fuera de las habitaciones, lejos del estanque, una sombra observaba desde detrás de las colinas. Esperó un momento, dio un paso adelante, y...
...se retiró, rascándose detrás de la nuca.
Encontraría una manera. Algún día lo haría.
![[Imagen: K02XwLh.png]](https://i.imgur.com/K02XwLh.png)