18/10/2017, 10:58
La calle a su alrededor comenzó a darle vueltas y el griterío de la multitud se convirtió en sus oídos en apenas un murmullo ahogado. Era como si se hubiera sumergido de repente en una piscina congelada. Y fue Eri la que volvió a sacarla a la superficie cuando volvió a hablarle.
—¿Qué te pasa? —le preguntó, y parecía profundamente confundida—. ¿Estás bien? ¿Quieres algo de agua, o algo?
Ayame asintió varias veces, sin saber muy bien a lo que estaba respondiendo. Sintió que la tomaban del brazo, y ella se dejó arrastrar hasta un banco cercano donde terminaron sentándose. Ayame respiró hondo varias veces, tratando de serenarse, pero las manos le temblaban de manera incontrolable. Y cada vez que volvía a pensar en el escenario sentía de nuevo aquel vértigo, como si se estuviera asomando al abismo de un desfiladero sin ningún tipo de seguridad. En un gesto inconsciente, se ajustó aún más la bandana sobre la frente.
—Ayame-san —la llamó, pero ella se rehusaba a alzar la mirada—. No hace falta que lo hagas si no quieres, de verdad, no te preocupes.
Ayame se mordió el labio inferior.
—Yo... yo...
La acababa de conocer. No debería darle tanta pena negarse a ello. Pero la veía ahí, tan ilusionada con su flauta y tan decepcionada por no encontrar a nadie que quisiera acompañar su música... Si se negara, ¿con qué cara se presentaría en el concierto sin dejar de pensar en que por su culpa una chica no había podido participar?
Entrelazó los dedos, jugueteando con ellos. Agarrándolos, frotándolos, soltándolos... Al final, volvió a suspirar por última vez y dejó escapar todo el aire de sus pulmones.
—¿Conoces... "If ~ Hitori omou"...? —preguntó al final, tirando de la primera canción que conocía que se le vino a la mente.
Obviamente, ella no era cantante profesional, y mucho menos compositora musical, por lo que sus conocimientos musicales venían simplemente de las canciones que conocía, que escuchaba y que realmente le gustaban. Y aquella era una de ellas.
«¡Mala idea! ¡Mala idea!» Se regañaba mentalmente. Pero Ayame había decidido bloquear todos los pensamientos dedicados a subir a un escenario sobre una multitud de gente...
—¿Qué te pasa? —le preguntó, y parecía profundamente confundida—. ¿Estás bien? ¿Quieres algo de agua, o algo?
Ayame asintió varias veces, sin saber muy bien a lo que estaba respondiendo. Sintió que la tomaban del brazo, y ella se dejó arrastrar hasta un banco cercano donde terminaron sentándose. Ayame respiró hondo varias veces, tratando de serenarse, pero las manos le temblaban de manera incontrolable. Y cada vez que volvía a pensar en el escenario sentía de nuevo aquel vértigo, como si se estuviera asomando al abismo de un desfiladero sin ningún tipo de seguridad. En un gesto inconsciente, se ajustó aún más la bandana sobre la frente.
—Ayame-san —la llamó, pero ella se rehusaba a alzar la mirada—. No hace falta que lo hagas si no quieres, de verdad, no te preocupes.
Ayame se mordió el labio inferior.
—Yo... yo...
La acababa de conocer. No debería darle tanta pena negarse a ello. Pero la veía ahí, tan ilusionada con su flauta y tan decepcionada por no encontrar a nadie que quisiera acompañar su música... Si se negara, ¿con qué cara se presentaría en el concierto sin dejar de pensar en que por su culpa una chica no había podido participar?
Entrelazó los dedos, jugueteando con ellos. Agarrándolos, frotándolos, soltándolos... Al final, volvió a suspirar por última vez y dejó escapar todo el aire de sus pulmones.
—¿Conoces... "If ~ Hitori omou"...? —preguntó al final, tirando de la primera canción que conocía que se le vino a la mente.
Obviamente, ella no era cantante profesional, y mucho menos compositora musical, por lo que sus conocimientos musicales venían simplemente de las canciones que conocía, que escuchaba y que realmente le gustaban. Y aquella era una de ellas.
«¡Mala idea! ¡Mala idea!» Se regañaba mentalmente. Pero Ayame había decidido bloquear todos los pensamientos dedicados a subir a un escenario sobre una multitud de gente...

![[Imagen: kQqd7V9.png]](https://i.imgur.com/kQqd7V9.png)