16/01/2018, 18:42
Ayame esperó a que la mujer se fuese para explicar el por qué de su cambio repentino de humor por haber visto la luna de aquella noche.
Había venido a Tanzaku Gai con mi hermano mayor —le confesó, torciendo ligeramente el gesto—. Él tenía que hacer unas cosas aquí, así que le dije que le esperaría donde se celebraba el concurso de música y él se pasaría a buscarme...
—Oh... —fue la contestación de la kunoichi del Remolino, dejando la boca entre abierta por si salía algo más de ella, pero al no encontrar algo adecuado que decir, la cerro. Era su culpa, en verdad, ya que ella había arrastrado a Ayame hasta aquel lugar para "celebrar" su segundo puesto en el concurso, así que no tenía más expresiones que —. Lo siento, Ayame-san —dijo mientras se removía en su sitio, inquieta —. Terminemos el batido rápido y busquemos a tu hermano, así me podré disculpar por haberte traído hasta aquí, ¿vale? —pidió mientras se levantaba rápidamente en busca de la camarera para pagar la cuenta.
A Ayame no le dio tiempo a negarse, pues a los dos minutos de haberse ido, ya volvía para sentarse y comenzar a beber de su batido.
—¡Vamos, Ayame-san! —alentó la kunoichi —Así Aotsuki-san no estará tan enfadado, ¡rápido! —volvió a decir, bebiendo a tragos su batido hasta que por fin lo apuró, llenándose de nata las comisuras superiores de sus labios.
Había venido a Tanzaku Gai con mi hermano mayor —le confesó, torciendo ligeramente el gesto—. Él tenía que hacer unas cosas aquí, así que le dije que le esperaría donde se celebraba el concurso de música y él se pasaría a buscarme...
—Oh... —fue la contestación de la kunoichi del Remolino, dejando la boca entre abierta por si salía algo más de ella, pero al no encontrar algo adecuado que decir, la cerro. Era su culpa, en verdad, ya que ella había arrastrado a Ayame hasta aquel lugar para "celebrar" su segundo puesto en el concurso, así que no tenía más expresiones que —. Lo siento, Ayame-san —dijo mientras se removía en su sitio, inquieta —. Terminemos el batido rápido y busquemos a tu hermano, así me podré disculpar por haberte traído hasta aquí, ¿vale? —pidió mientras se levantaba rápidamente en busca de la camarera para pagar la cuenta.
A Ayame no le dio tiempo a negarse, pues a los dos minutos de haberse ido, ya volvía para sentarse y comenzar a beber de su batido.
—¡Vamos, Ayame-san! —alentó la kunoichi —Así Aotsuki-san no estará tan enfadado, ¡rápido! —volvió a decir, bebiendo a tragos su batido hasta que por fin lo apuró, llenándose de nata las comisuras superiores de sus labios.
![[Imagen: ksQJqx9.png]](https://i.imgur.com/ksQJqx9.png)