Otoño-Invierno de 221

Fecha fijada indefinidamente con la siguiente ambientación: Los ninjas de las Tres Grandes siguen luchando contra el ejército de Kurama allá donde encuentran un bastión sin conquistar. Debido a las recientes provocaciones del Nueve Colas, los shinobi y kunoichi atacan con fiereza en nombre de la victoria. Kurama y sus generales se encuentran acorralados en las Tierras Nevadas del Norte, en el País de la Tormenta. Pero el invierno está cerca e impide que cualquiera de los dos bandos avance, dejando Oonindo en una situación de guerra fría, con pequeñas operaciones aquí y allá. Las villas requieren de financiación tras la pérdida de efectivos en la guerra, y los criminales siguen actuando sobre terreno salpicado por la sangre de aliados y enemigos, por lo que los ninjas también son enviados a misiones de todo tipo por el resto del mundo, especialmente aquellos que no están preparados para enfrentarse a las terribles fuerzas del Kyuubi.
Shoberu cedió totalmente al Sharingan y a su temido poder de la interrogación. Con rostro somnoliento y mirada perdida, comenzó a hablar.

—Veinte matones listos para atacar. Debían atacar a las tres de la mañana.

Eran las dos. Faltaba una hora. Y el viaje hasta el Templo, de día, era más o menos de ese tiempo.

1/3 Saimingan

. . .

Desapercibidos. Rutas paralelas. Un punto cercano a los galpones bien pasado el Distrito Comercial y, que a su vez, estuviera de tiro al Templo del Hierro. Lo pensó por un par de segundos y asintió determinada. Comenzó a andar.

Al salir del hotel, tomaron la misma ruta que Datsue cuando andaba en la búsqueda de Urami. Pero antes de llegar a la rampla que daba acceso al Distrito Comercial, la mujer tomó una carretera de tierra que se salía de los caminos principales de la ciudad y que rodeaba las zonas habitables. En un par de ocasiones tuvieron que detenerse al ver a un par de guardias echando una meada por ahí, y otros vigilando; pero finalmente pudieron dar con una aproximación lo suficientemente decente entre ellos y a donde Datsue había cometido los asesinatos.

De hecho, a la distancia se podía observar el revuelo. Todos los galpones estaban iluminados. Guardias interrogaban a cualquier transeúnte que consideraran sospechoso.

A su diestra, un desagüe.

—Creo que esta cloaca da salida a una vertiente al otro extremo de la ciudad. Es la única forma que podremos acercarnos lo suficiente.
Responder


Mensajes en este tema
RE: (B) La penumbra de Lady Tākoizu - por Umikiba Kaido - 10/02/2019, 02:10


This forum uses Lukasz Tkacz MyBB addons.