23/04/2019, 13:38
—Bien. Entonces, si te parece, quedamos en la puerta de la aldea dentro de media hora —asintió Daruu—. Empecemos esto cuanto antes.
Ayame se encogió de hombros. Realmente, y dado que ambos vivían en el mismo edificio, podrían haber ido juntos hasta las puertas de la aldea, peor no puso ninguna objeción. Ambos se separaron al llegar y, mientras Daruu se adentraba en la Pastelería de Kiroe, Ayame entró en el portal y subió hasta el décimo piso en ascensor. Como ya tenía todas sus herramientas de kunoichi consigo, la muchacha sólo tuvo que empaquetar dos sandwiches y una botella de agua en una mochila pequeña de color azul. Más difícil fue esquivar las preguntas de su padre y su hermano, que se mostraron extrañados de que le hubiesen adjudicado, tanto a ella como a Daruu, una misión sin la supervisión del que era su sensei de equipo. Simulando una prisa mayor a la que en realidad tenía, Ayame se despidió rápidamente sin dar mayores detalles, ni siquiera sobre el rango de la misión, y salió de casa sin el paraguas.
Daruu ya había llegado a las puertas de entrada de Amegakure cuando Ayame llegó allí. El muchacho se había hecho con una capa de viaje de color oscuro y con capucha. Como ella, él llevaba una mochila de mediano tamaño.
—Sólo lo indispensable —dijo Daruu, encogiéndose de hombros y sonriendo—, como tú dijiste.
Ella le devolvió la sonrisa.
—Bien, pero... —añadió, observándole con detenimiento—. ¿No vas a pasar calor con esa capa? Vale que estamos en el País de la Tormenta, pero estamos en verano...
Ayame se encogió de hombros. Realmente, y dado que ambos vivían en el mismo edificio, podrían haber ido juntos hasta las puertas de la aldea, peor no puso ninguna objeción. Ambos se separaron al llegar y, mientras Daruu se adentraba en la Pastelería de Kiroe, Ayame entró en el portal y subió hasta el décimo piso en ascensor. Como ya tenía todas sus herramientas de kunoichi consigo, la muchacha sólo tuvo que empaquetar dos sandwiches y una botella de agua en una mochila pequeña de color azul. Más difícil fue esquivar las preguntas de su padre y su hermano, que se mostraron extrañados de que le hubiesen adjudicado, tanto a ella como a Daruu, una misión sin la supervisión del que era su sensei de equipo. Simulando una prisa mayor a la que en realidad tenía, Ayame se despidió rápidamente sin dar mayores detalles, ni siquiera sobre el rango de la misión, y salió de casa sin el paraguas.
Daruu ya había llegado a las puertas de entrada de Amegakure cuando Ayame llegó allí. El muchacho se había hecho con una capa de viaje de color oscuro y con capucha. Como ella, él llevaba una mochila de mediano tamaño.
—Sólo lo indispensable —dijo Daruu, encogiéndose de hombros y sonriendo—, como tú dijiste.
Ella le devolvió la sonrisa.
—Bien, pero... —añadió, observándole con detenimiento—. ¿No vas a pasar calor con esa capa? Vale que estamos en el País de la Tormenta, pero estamos en verano...

![[Imagen: kQqd7V9.png]](https://i.imgur.com/kQqd7V9.png)