24/04/2019, 02:07
Akame. Akame. Akame…
¿Estaría realmente vi…? «¡No! No lo pienses. No lo pienses. No lo pienses…» Como si el solo hecho de mencionarlo, o siquiera pensar en la posibilidad, fuese a gafarlo, el Uchiha ni quería planteárselo.
«Está muerto… Está muerto… Está muerto», pensó para contrarrestar su mala suerte.
Pero Ayame aseguraba haberle visto, y su descripción era demasiado perfecta. ¿Cómo sabía ella que había muerto por las llamas? Qué él supiese, aquella información no había salido de la Villa. Y además, Datsue siempre había tenido ese presentimiento, esa sensación, de que él y su Hermano estaban destinados a grandes cosas. Juntos.
Porque juntos habían derrocado a Uzumaki Zoku.
Porque juntos habían soportado la carga del Gran Shukaku.
Porque juntos les quedaba todavía demasiadas cosas por hacer.
¿De verdad los dioses iban a permitir que su historia se terminase tan pronto?
No, no, no, no… ¿Qué estaba haciendo? ¿¡Qué estaba haciendo!? ¿Ya de vuelta con las ilusiones? ¿Ya contándose mentiras para sentirse mejor? Cuando abriesen la tumba, ¡la verdad le golpearía con todavía mayor contundencia! ¡Le hundiría en la mierda! ¿Por qué se dejaba liar? ¿Por qué no aprendía de una vez de sus errores?
Pero, por otra parte…
—Por favor, no apagues el sello mientras estés con Hanabi-dono.
¡Por otra parte era de su Hermano de quien estaban hablando! ¡El Profesional siempre tenía un as guardado bajo la manga! ¿Verdad? ¿Ver…? «¿Eh?» Su mente procesó la petición de Ayame. «¿Que qué?»
—Solo si Hanabi está de acuerdo. Como comprenderéis no puedo dejaros escuchar algo privado sin su conocimiento. Sería… —Sería como actuar de espía para Amegakure no Sato. Sería una traición, por mucho que ahora las Villas estuviesen aliadas. Y una traición a su confianza, también—, problemático.
¡Tap, tap, tap! El sonido de sus sandalias al chocar contra los tablones del puente a gran velocidad. Datsue alzó la vista, enfocando la mirada en un gran ventanal situado en el tercer piso. Buscaba algo de luz, cualquier indicio que le dijese que el Uzukage se había quedado trabajando más horas de la cuenta.
Luego, probó a abrir la puerta de la entrada. Sabía que en la mayoría de las ocasiones se encontraba cerrada, pues estaba ya de madrugada, pero había raras excepciones.
¿Sería aquel día una de ellas?
¿Estaría realmente vi…? «¡No! No lo pienses. No lo pienses. No lo pienses…» Como si el solo hecho de mencionarlo, o siquiera pensar en la posibilidad, fuese a gafarlo, el Uchiha ni quería planteárselo.
«Está muerto… Está muerto… Está muerto», pensó para contrarrestar su mala suerte.
Pero Ayame aseguraba haberle visto, y su descripción era demasiado perfecta. ¿Cómo sabía ella que había muerto por las llamas? Qué él supiese, aquella información no había salido de la Villa. Y además, Datsue siempre había tenido ese presentimiento, esa sensación, de que él y su Hermano estaban destinados a grandes cosas. Juntos.
Porque juntos habían derrocado a Uzumaki Zoku.
Porque juntos habían soportado la carga del Gran Shukaku.
Porque juntos les quedaba todavía demasiadas cosas por hacer.
¿De verdad los dioses iban a permitir que su historia se terminase tan pronto?
No, no, no, no… ¿Qué estaba haciendo? ¿¡Qué estaba haciendo!? ¿Ya de vuelta con las ilusiones? ¿Ya contándose mentiras para sentirse mejor? Cuando abriesen la tumba, ¡la verdad le golpearía con todavía mayor contundencia! ¡Le hundiría en la mierda! ¿Por qué se dejaba liar? ¿Por qué no aprendía de una vez de sus errores?
Pero, por otra parte…
—Por favor, no apagues el sello mientras estés con Hanabi-dono.
¡Por otra parte era de su Hermano de quien estaban hablando! ¡El Profesional siempre tenía un as guardado bajo la manga! ¿Verdad? ¿Ver…? «¿Eh?» Su mente procesó la petición de Ayame. «¿Que qué?»
—Solo si Hanabi está de acuerdo. Como comprenderéis no puedo dejaros escuchar algo privado sin su conocimiento. Sería… —Sería como actuar de espía para Amegakure no Sato. Sería una traición, por mucho que ahora las Villas estuviesen aliadas. Y una traición a su confianza, también—, problemático.
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¡Tap, tap, tap! El sonido de sus sandalias al chocar contra los tablones del puente a gran velocidad. Datsue alzó la vista, enfocando la mirada en un gran ventanal situado en el tercer piso. Buscaba algo de luz, cualquier indicio que le dijese que el Uzukage se había quedado trabajando más horas de la cuenta.
Luego, probó a abrir la puerta de la entrada. Sabía que en la mayoría de las ocasiones se encontraba cerrada, pues estaba ya de madrugada, pero había raras excepciones.
¿Sería aquel día una de ellas?
![[Imagen: ksQJqx9.png]](https://i.imgur.com/ksQJqx9.png)
¡Agradecimientos a Daruu por el dibujo de PJ y avatar tan OP! ¡Y a Reiji y Ayame por la firmaza! Si queréis una parecida, este es el lugar adecuado