27/04/2019, 19:16
Por más que quisiera negarlo, Datsue tenía su punto. El mismo Hanabi se había enfrascado en que el Uchiha acabara de darle disgustos respecto a los amejin y que lo mejor era perdonar para ser perdonado. Ahora que lo había logrado, no podía traicionar a la confianza forjada de esa manera o todo su esfuerzo por hacer las pases habría sido en vano.
Pero podría darle fácilmente la derecha si se tratara de un avistamiento distinto. No de un muerto en vida juntándose con exiliados. Hanabi rechistó con un bufido solemne y miró fijamente a Daruu, quien era ahora mismo la bocina para que Ayame pudiera comunicarse.
El discurso de la guardiana de Amegakure, fue, sin duda, el más trascendental de todos. Hanabi no podía dirimir ningún atisbo de duda en sus palabras, y tampoco llegó a creer que les estaba mintiendo deliberamente. Además, mientras más profundo se hacía su explicación, más explícitos se hacían los detalles del acontecimiento, con lo cual, hacía de su historia un hecho más convincente. Los rasgos físicos del supuesto hombre encajaban a exactitud con los rasgos que tuviera alguna vez Uchiha Akame. Añadiendo la quemadura —evidentemente apropiada por las circunstancias en las que fue, ahora aparentemente, asesinado—. y el sharingan, no podía culpar a Ayame de creer con tanto fervor de que se trataba de él y sólo de él.
Lo que más le llamó la atención, no obstante; fue lo que le dijo el hombre. De la "Traición de los suyos". Eso le preocupaba en demasía.
Miró a Daruu a los ojos.
—¿Tú que piensas? —le soltó repentinamente—. convengamos en que de todos los presentes, eres, quizás, el que menos estima tenía por Uchiha Akame. Teníais un pasado turbio y los acontecimientos del chunin dejaron secuelas que son difíciles de olvidar. ¿Entonces, qué crees, Daruu-san?
Pero podría darle fácilmente la derecha si se tratara de un avistamiento distinto. No de un muerto en vida juntándose con exiliados. Hanabi rechistó con un bufido solemne y miró fijamente a Daruu, quien era ahora mismo la bocina para que Ayame pudiera comunicarse.
El discurso de la guardiana de Amegakure, fue, sin duda, el más trascendental de todos. Hanabi no podía dirimir ningún atisbo de duda en sus palabras, y tampoco llegó a creer que les estaba mintiendo deliberamente. Además, mientras más profundo se hacía su explicación, más explícitos se hacían los detalles del acontecimiento, con lo cual, hacía de su historia un hecho más convincente. Los rasgos físicos del supuesto hombre encajaban a exactitud con los rasgos que tuviera alguna vez Uchiha Akame. Añadiendo la quemadura —evidentemente apropiada por las circunstancias en las que fue, ahora aparentemente, asesinado—. y el sharingan, no podía culpar a Ayame de creer con tanto fervor de que se trataba de él y sólo de él.
Lo que más le llamó la atención, no obstante; fue lo que le dijo el hombre. De la "Traición de los suyos". Eso le preocupaba en demasía.
Miró a Daruu a los ojos.
—¿Tú que piensas? —le soltó repentinamente—. convengamos en que de todos los presentes, eres, quizás, el que menos estima tenía por Uchiha Akame. Teníais un pasado turbio y los acontecimientos del chunin dejaron secuelas que son difíciles de olvidar. ¿Entonces, qué crees, Daruu-san?
