28/04/2019, 19:31
Un atisbo de sonrisa acompañó al Uzukage por primera vez en aquella reunión, que le había mantenido aturdido desde sus inicios. Era innegable que los valores de Aotsuki Ayame eran dignos de una mujer de buen corazón, y que sus intenciones siempre habían sido buenas. Con la carta, y quizás, ahora, con la revelación de Akame. Y que Datsue y Daruu lo valoraran como un gesto inconfundible de buena fe era suficiente para que el mismo Hanabi lo hiciera también.
Hanabi miró a Datsue. Observó la inconfundible chispa de la esperanza atizándole el corazón. Presenció su alma, triste y oscura; encandilándose con un diminuto conato de luz al final de un túnel decadente que se le había estado haciendo interminable.
En lo más profundo de su corazón, Sarutobi Hanabi sintió muchísima pena por él. Porque era innegable que Datsue estaba mejor sin Akame a su lado. Que su muerte había contribuido de alguna forma para que Datsue se convirtiera en un hombre mejor. En un ninja más fiel. Con lo cuál, Hanabi no estaba tan seguro de que hubiera sucedido si él hubiera sido forzado a contemplar el mismo fatídico desenlace, pero de la mano de Uzushiogakure. Que vamos, era una posibilidad. Después de todo, Akame estaba siendo juzgado como un traidor durante el atentado y las traiciones no se olvidan aún y cuando hayas logrado salir vivo de tu jodida tumba.
—Oh, no harás tal cosa, Ayame-san —replicó, Hanabi—. ¿sabes lo que os haría Yui si se entera de que han acudido a mí primero? ¿lo que me haría a mí? ¡ni de coña! —soltó una carcajada vivaz para reducir la tensión mientras se removía incómodo en su asiento—. les pido encarecidamente que omitan lo acontecido aquí esta noche. No le hará ningún bien a nadie. Además, confío en que en cuánto Yui-dono oiga de vosotros que Akame puede estar vivo, acudirá a mí para hablarlo. Yo hice lo propio cuando Datsue me informó de su encuentro con ese muchacho llamado Kaido, así que estoy plenamente seguro de que nos pagará el gesto con la misma moneda. Que para estas cosas es que firmamos la Alianza.
»Ahora, esto es lo que haremos respecto a Akame —torció el cogote hacia Datsue y le arrojó una mirada de complacencia. Un "no te voy a dejar sólo en ésto, camarada" —. a estas alturas el cadáver debe estar bastante descompuesto como para que un reconocimiento sea suficiente, es verano y han pasado casi cuatro meses. Así que procederemos a exhumar el cuerpo y a realizar una prueba de ADN para zanjar cualquier sospecha de que la persona que esté dentro de ese ataúd, sea o no Uchiha Akame. Tardaremos un par de días en tener resultados conclusivos, así que... os pido paciencia mientras el escuadrón médico se encarga de este asunto. Paciencia y mucha cabeza con la información. No os dejéis llevar otra vez por las emociones como ha sucedido esta noche, ¿está claro? —les miró ahora uno a uno, incluso Ayame sintió el peso de su presencia a través del sello de la hermandad.
Hanabi miró a Datsue. Observó la inconfundible chispa de la esperanza atizándole el corazón. Presenció su alma, triste y oscura; encandilándose con un diminuto conato de luz al final de un túnel decadente que se le había estado haciendo interminable.
En lo más profundo de su corazón, Sarutobi Hanabi sintió muchísima pena por él. Porque era innegable que Datsue estaba mejor sin Akame a su lado. Que su muerte había contribuido de alguna forma para que Datsue se convirtiera en un hombre mejor. En un ninja más fiel. Con lo cuál, Hanabi no estaba tan seguro de que hubiera sucedido si él hubiera sido forzado a contemplar el mismo fatídico desenlace, pero de la mano de Uzushiogakure. Que vamos, era una posibilidad. Después de todo, Akame estaba siendo juzgado como un traidor durante el atentado y las traiciones no se olvidan aún y cuando hayas logrado salir vivo de tu jodida tumba.
—Oh, no harás tal cosa, Ayame-san —replicó, Hanabi—. ¿sabes lo que os haría Yui si se entera de que han acudido a mí primero? ¿lo que me haría a mí? ¡ni de coña! —soltó una carcajada vivaz para reducir la tensión mientras se removía incómodo en su asiento—. les pido encarecidamente que omitan lo acontecido aquí esta noche. No le hará ningún bien a nadie. Además, confío en que en cuánto Yui-dono oiga de vosotros que Akame puede estar vivo, acudirá a mí para hablarlo. Yo hice lo propio cuando Datsue me informó de su encuentro con ese muchacho llamado Kaido, así que estoy plenamente seguro de que nos pagará el gesto con la misma moneda. Que para estas cosas es que firmamos la Alianza.
»Ahora, esto es lo que haremos respecto a Akame —torció el cogote hacia Datsue y le arrojó una mirada de complacencia. Un "no te voy a dejar sólo en ésto, camarada" —. a estas alturas el cadáver debe estar bastante descompuesto como para que un reconocimiento sea suficiente, es verano y han pasado casi cuatro meses. Así que procederemos a exhumar el cuerpo y a realizar una prueba de ADN para zanjar cualquier sospecha de que la persona que esté dentro de ese ataúd, sea o no Uchiha Akame. Tardaremos un par de días en tener resultados conclusivos, así que... os pido paciencia mientras el escuadrón médico se encarga de este asunto. Paciencia y mucha cabeza con la información. No os dejéis llevar otra vez por las emociones como ha sucedido esta noche, ¿está claro? —les miró ahora uno a uno, incluso Ayame sintió el peso de su presencia a través del sello de la hermandad.
