1/05/2019, 16:29
Golpes, gritos sobre algo de emboscadas y traiciones, aullidos de dolor...
—E... estoy ya en A... Amegakure. Es... creo que estoy bien —la voz de Daruu fue la primera en responder.
Y Ayame no pudo contener un profundo suspiro de alivio. Pero entonces se dio cuenta de algo:
—En... ¿En Amegakure? ¿Eso quiere decir que has vuelto? —gimió, angustiada, antes de llevarse la mano a los ojos.
¡Los había abandonado a su suerte! Y lo que era peor... ¡Yéndose así parecía él el culpable!
—¡Datsue, Hanabi-dono! ¡Os juro que yo no tuve nada que ver con esa explosión! ¡Me he ido porque...! ¡...Porque...! ¡Bueno, me he asustado, vale! ¡Por favor, no corten la comunicación! ¡Necesitamos saber si ha pasado algo, si necesitáis ayuda de Ame, si tenemos que avisar a Yui, lo que sea!
—Has dejado claro que ésto es un problema de Uzushiogakure. Lo resolveremos nosotros, no te preocupes —resolvió el Uzukage, tajante—. Levántate, Datsue.
—Datsue —insistió Daruu—. Te lo imploro. Déjanos escuchar. Si al final de la noche sigues decepcionado con nosotros... no nos hables nunca más. Pero por ahora, por favor, mantén esto activo...
Ayame no recibió más respuestas, pero estaba claro que todos seguían bien y Datsue, tal y como le había pedido Daruu, no desactivó el sello. Ayame se sentó en la cama, apoyó la espalda en la pared y cerró los ojos con un sonado suspiro. Lo había escuchado todo: alguien más se había colado en la aldea y había provocado una explosión en la casa de alguien, de un Hōzuki como ella. Un tal Hōzuki Chokichi.
La muchacha apretó las uñas contra las sábanas, temblorosa, llena de terror. ¿Quién había sido capaz de atravesar las defensas de Uzushiogakure así como así y provocar esa explosión? ¿Habría sido un General?
«Los Generales van tras nosotros...» Se recordó, y eso sólo hizo que la angustia creciera en su pecho.
Porque, si no había sido ningún General, ¿entonces quien...?
—¿Por qué siempre a nosotros, Hanabi-sama? —habló Datsue, terriblemente impotente—. ¿Por qué? —Una breve pausa—. ¿Quién es… el otro cuerpo, Katsudon-senpai?
—E... estoy ya en A... Amegakure. Es... creo que estoy bien —la voz de Daruu fue la primera en responder.
Y Ayame no pudo contener un profundo suspiro de alivio. Pero entonces se dio cuenta de algo:
—En... ¿En Amegakure? ¿Eso quiere decir que has vuelto? —gimió, angustiada, antes de llevarse la mano a los ojos.
¡Los había abandonado a su suerte! Y lo que era peor... ¡Yéndose así parecía él el culpable!
—¡Datsue, Hanabi-dono! ¡Os juro que yo no tuve nada que ver con esa explosión! ¡Me he ido porque...! ¡...Porque...! ¡Bueno, me he asustado, vale! ¡Por favor, no corten la comunicación! ¡Necesitamos saber si ha pasado algo, si necesitáis ayuda de Ame, si tenemos que avisar a Yui, lo que sea!
—Has dejado claro que ésto es un problema de Uzushiogakure. Lo resolveremos nosotros, no te preocupes —resolvió el Uzukage, tajante—. Levántate, Datsue.
—Datsue —insistió Daruu—. Te lo imploro. Déjanos escuchar. Si al final de la noche sigues decepcionado con nosotros... no nos hables nunca más. Pero por ahora, por favor, mantén esto activo...
Ayame no recibió más respuestas, pero estaba claro que todos seguían bien y Datsue, tal y como le había pedido Daruu, no desactivó el sello. Ayame se sentó en la cama, apoyó la espalda en la pared y cerró los ojos con un sonado suspiro. Lo había escuchado todo: alguien más se había colado en la aldea y había provocado una explosión en la casa de alguien, de un Hōzuki como ella. Un tal Hōzuki Chokichi.
La muchacha apretó las uñas contra las sábanas, temblorosa, llena de terror. ¿Quién había sido capaz de atravesar las defensas de Uzushiogakure así como así y provocar esa explosión? ¿Habría sido un General?
«Los Generales van tras nosotros...» Se recordó, y eso sólo hizo que la angustia creciera en su pecho.
Porque, si no había sido ningún General, ¿entonces quien...?
—¿Por qué siempre a nosotros, Hanabi-sama? —habló Datsue, terriblemente impotente—. ¿Por qué? —Una breve pausa—. ¿Quién es… el otro cuerpo, Katsudon-senpai?

![[Imagen: kQqd7V9.png]](https://i.imgur.com/kQqd7V9.png)