12/05/2019, 21:21
(Última modificación: 12/05/2019, 21:23 por Amedama Daruu. Editado 1 vez en total.)
El tiempo le había demostrado algo a Daruu. Si había alguien que había sido imprudente, ese había sido él. Con Akame y Hanabi en el hospital, con Datsue en... en el despacho de Hanabi —«Hanabi seguro que me tiene ya en el puto Libro Bingo de Uzushio»—, con Datsue en el Puente Tenchi —aunque eso había salido bien—... Ya era la segunda vez que le hacía caso a Ayame en muy poco tiempo, y todo el mundo sabe que si tiras la moneda varias veces y en todas apuestas por la cara, te acaba saliendo la cruz en algún momento.
Sin embargo, siguió hacia adelante.
Los muchachos siguieron hacia adelante. A medida que se acercaban al epicentro del pestazo a pescado, Daruu arrugaba la nariz más y más. Mejor, así tenía más pìnta de pocos amigos.
No creía que esos patanes fueran a interponerse en su camino si no les decían algo antes —y Daruu se mantuvo mirando al frente, viendo sólo de reojo, por si acaso—, pero si lo hacían se encontrarían con el rostro más pocoamiguista que habían visto aquellos cabrones en un mes.
Sin embargo, siguió hacia adelante.
Los muchachos siguieron hacia adelante. A medida que se acercaban al epicentro del pestazo a pescado, Daruu arrugaba la nariz más y más. Mejor, así tenía más pìnta de pocos amigos.
No creía que esos patanes fueran a interponerse en su camino si no les decían algo antes —y Daruu se mantuvo mirando al frente, viendo sólo de reojo, por si acaso—, pero si lo hacían se encontrarían con el rostro más pocoamiguista que habían visto aquellos cabrones en un mes.
![[Imagen: K02XwLh.png]](https://i.imgur.com/K02XwLh.png)