14/06/2019, 15:48
Daruu se levantó de la cama y se paseó por la habitación acariciándose el cabello nerviosamente.
—Me cago en todo, me cago en todo —repetía mientras Ayame amenazaba con matarse—. Bueno, pero ahora no podemos pensar en esto, ¡tenemos que hacer cosas, Ayame! —El muchacho se dio la vuelta y colocó su marca de sangre en el cabezal de madera de la cama—. Deberías poner una tú también, por si en algún momento tenemos que volver. ¡No me mires así, me da igual que nos vea otra vez!
Ignorando deliberadamente las circunstancias tan vergonzosas, Daruu se encaminó a la puerta y recorrió el pasillo, todavía rojo con un tomate. Su madre estaba en la puerta de casa.
—¿Ya?
—¡Cómo que ya! ¡Vinimos con el Chishio de una misión, mamá, no estábamos haciendo nada!
Su madre abrió la puerta y comenzó a bajar las escaleras cuando Ayame llegó al umbral.
—Hombre, a mí me extrañaba, porque teníais la ropa puesta y es un poco dif...
—¡Mamá!
Kiroe se detuvo de golpe.
—Un momento, ¿qué misión?
Hubo un tenso silencio de unos segundos. Daruu se puso serio y clavó los ojos en su madre. ¿Cómo podía...?
—Secreto. Órdenes de Yui en persona.
Kiroe le mantuvo la mirada un rato, pero terminó por dedicar una sonrisa triste a la pareja y seguir descendiendo las escaleras en silencio. Sin embargo, antes de entrar en la cafetería, les dedicó unas últimas palabras que le pusieron los pelos de punta:
—Tened cuidado ahí fuera. He oído que últimamente llueven hombres del cielo.
La gruesa puerta de acero chirrió como el llanto de un muerto cuando Daruu la abrió y la penumbra de aquél familiar calabozo les envolvió. Demasiado conocido, pensó, triste, y echó una mirada de reojo a Ayame, quien había pasado mucho más tiempo que él ahí abajo. Suspiró, y bajó poco a poco los escalones hasta toparse con el grupo de celdas que les habían prometido mantener abiertas.
Daruu fue paseando de una en una, marcando la pared con su sangre.
—Asegurémonos de dejar suficientes marcas. Y no vamos a volver a casa después de esto. Nos iremos directamente en cuanto terminemos todas las preparaciones. Preferiría no hacer sospechar más a mi madre.
—Me cago en todo, me cago en todo —repetía mientras Ayame amenazaba con matarse—. Bueno, pero ahora no podemos pensar en esto, ¡tenemos que hacer cosas, Ayame! —El muchacho se dio la vuelta y colocó su marca de sangre en el cabezal de madera de la cama—. Deberías poner una tú también, por si en algún momento tenemos que volver. ¡No me mires así, me da igual que nos vea otra vez!
Ignorando deliberadamente las circunstancias tan vergonzosas, Daruu se encaminó a la puerta y recorrió el pasillo, todavía rojo con un tomate. Su madre estaba en la puerta de casa.
—¿Ya?
—¡Cómo que ya! ¡Vinimos con el Chishio de una misión, mamá, no estábamos haciendo nada!
Su madre abrió la puerta y comenzó a bajar las escaleras cuando Ayame llegó al umbral.
—Hombre, a mí me extrañaba, porque teníais la ropa puesta y es un poco dif...
—¡Mamá!
Kiroe se detuvo de golpe.
—Un momento, ¿qué misión?
Hubo un tenso silencio de unos segundos. Daruu se puso serio y clavó los ojos en su madre. ¿Cómo podía...?
—Secreto. Órdenes de Yui en persona.
Kiroe le mantuvo la mirada un rato, pero terminó por dedicar una sonrisa triste a la pareja y seguir descendiendo las escaleras en silencio. Sin embargo, antes de entrar en la cafetería, les dedicó unas últimas palabras que le pusieron los pelos de punta:
—Tened cuidado ahí fuera. He oído que últimamente llueven hombres del cielo.
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La gruesa puerta de acero chirrió como el llanto de un muerto cuando Daruu la abrió y la penumbra de aquél familiar calabozo les envolvió. Demasiado conocido, pensó, triste, y echó una mirada de reojo a Ayame, quien había pasado mucho más tiempo que él ahí abajo. Suspiró, y bajó poco a poco los escalones hasta toparse con el grupo de celdas que les habían prometido mantener abiertas.
Daruu fue paseando de una en una, marcando la pared con su sangre.
—Asegurémonos de dejar suficientes marcas. Y no vamos a volver a casa después de esto. Nos iremos directamente en cuanto terminemos todas las preparaciones. Preferiría no hacer sospechar más a mi madre.
![[Imagen: K02XwLh.png]](https://i.imgur.com/K02XwLh.png)