5/07/2019, 21:26
El plan salió todo lo bien que uno podía esperar. Y por supuesto, uno siempre tenía que esperar ciertos... contratiempos. Por ejemplo, que la Náyade ordenara a los otros subirse al carruaje y marcharse. Aparentemente. Las intenciones de la mujer eran otras, por supuesto. Atropellar a las sombras, que perecieron y se levantaron después como muertos vivientes. Afortunadamente, Ayame hizo algo. Daruu no sabía el qué, pero escuchó los cascos de los caballos haciendo un ruido extraño y a los propios animales relinchar, encabritados. Afortunadamente también, tanto el anuncio de la técnica como el resultado fueron bastante, bastante ruidosos.
Y Daruu era muy, muy sigiloso.
Con pasos de algodón, el amejin se había colocado tras Nioka. «Viva... o muerta». Recordando las palabras de Yui, Daruu tomó la vía fría y rápida de una cuchilla oculta desplegada de su manga derecha, atravesando el corazón de la primera de esas hijas de puta y, ojalá, cerrando el primer capítulo de aquella fatídica saga.
Y Daruu era muy, muy sigiloso.
Con pasos de algodón, el amejin se había colocado tras Nioka. «Viva... o muerta». Recordando las palabras de Yui, Daruu tomó la vía fría y rápida de una cuchilla oculta desplegada de su manga derecha, atravesando el corazón de la primera de esas hijas de puta y, ojalá, cerrando el primer capítulo de aquella fatídica saga.
![[Imagen: K02XwLh.png]](https://i.imgur.com/K02XwLh.png)