4/08/2019, 00:19
Daruu tosió y oteó desde las alturas, buscando dos pequeñas manchas. La primera la encontró: Nioka corría como desesperada hacia las puertas de Shinogi-To. Daruu no tenía ni idea de cómo pensaba lidiar con los guardias en ese estado. Pero aún tenía menos idea de dónde estaba Ayame.
Bueno, algo estaba claro: no estaba.
Lo cierto es que Ayame acababa de aparecerse en el campo de batalla, así que quedaba tras de él.
El muchacho se pegó al lomo del pájaro, se tomó un pequeño descanso y lo hizo descender prudencialmente, tratando de aumentar la velocidad. De comprobar qué tan rápido podría alcanzar a la montaña si se lo propusiese.
Bueno, algo estaba claro: no estaba.
Lo cierto es que Ayame acababa de aparecerse en el campo de batalla, así que quedaba tras de él.
El muchacho se pegó al lomo del pájaro, se tomó un pequeño descanso y lo hizo descender prudencialmente, tratando de aumentar la velocidad. De comprobar qué tan rápido podría alcanzar a la montaña si se lo propusiese.
![[Imagen: K02XwLh.png]](https://i.imgur.com/K02XwLh.png)