18/08/2019, 19:07
(Última modificación: 18/08/2019, 19:12 por Umikiba Kaido. Editado 2 veces en total.)
Un trabajo en equipo, cierto. Bien ejecutado. Con alguno que otro desperfecto en la ejecución, pero con el resultado deseado: una de las Náyades capturada, y una posible fuente de información que les vendría de perlas para cerrar con broche de oro la cacería.
—Está saldando cuentas pendientes, Ayame-chan —contestó, justificando la ausencia de la máxima líder de Amegakure. Luego torció el cogote hacia Daruu y explayó los resultados de las averiguaciones.
—Pudimos, sí. Aunque no todo lo que hubiéramos querido —alegó, un tanto decepcionada—. del mafioso y el carruajero, poco y nada. Cantaron como un gallo mañanero y no se dejaron ningún detalle, pero sus conocimientos acerca del negocio de las Náyades era tan superficial como cabía de esperar: solo transportaban, de aquí a allá, y recibían el pago tras la entrega de los distintos cargamentos. Luego nos enfocamos en la Montaña. Primero usamos algunos métodos convencionales —tortura—. para lograr que hablase después de romper el sello de su lengua pero resultó ser hueso duro de roer. Se la mordió y la arrancó de un tajo con tal de no revelar nada. No nos quedó más remedio que pedir la colaboración de los padres de Reika-san para navegar su mente y encontrar algo que os pueda ser de ayuda.
»Lamentablemente, han tenido la audacia de resguardar sus memorias más importantes con el Shinkyou Kabe no Jutsu. Obra de Naia, intuimos —el nítido holograma llevó su mano hasta la frente, sobándosela con gesto cansino. Incluso a través de esa silueta se podía entrever que Shanise, a diferencia de ellos, no había dormido demasiado que digamos—. De Nioka pudimos obtener importantes retazos de información. Uno, que quizás no está bloqueado de forma deliberada; y que creemos que está dirigido a una única persona. A ti, Daruu. Es un recuerdo vívido de la última vez que la Náyade tuvo contacto con Naia... y con tus ojos. Los tienen a resguardo en una habitación oval de estilo medieval, protegido por un numeroso nido de serpientes. Tras analizar detenidamente los detalles del recuerdo, he llegado a la conclusión de que esa habitación se encuentra a un buen puñado de metros bajo el suelo. Shinogi-To está plagado de infraestructuras con túneles secretos bajo sus cimientos, rutas construidas en antaño por los comerciantes para evitar requisas y pagar impuestos. He pedido a un arquitecto que analizase los viejos croquis de la ciudad hasta veinte años atrás y descubrimos que Mal de Ojo no siempre fue una taberna de mala muerte. Debajo del bar, existe aún un antiguo búnker. En algún momento estuvo conectado con otras mazmorras en distintos sectores de la Capital, pero no podemos confiar en que no las han bloqueado. De cualquier forma, si logramos encontrar aunque fuese uno de esos enlaces subterráneos, podríais infiltraros por donde ellas menos se lo esperan.
—Está saldando cuentas pendientes, Ayame-chan —contestó, justificando la ausencia de la máxima líder de Amegakure. Luego torció el cogote hacia Daruu y explayó los resultados de las averiguaciones.
—Pudimos, sí. Aunque no todo lo que hubiéramos querido —alegó, un tanto decepcionada—. del mafioso y el carruajero, poco y nada. Cantaron como un gallo mañanero y no se dejaron ningún detalle, pero sus conocimientos acerca del negocio de las Náyades era tan superficial como cabía de esperar: solo transportaban, de aquí a allá, y recibían el pago tras la entrega de los distintos cargamentos. Luego nos enfocamos en la Montaña. Primero usamos algunos métodos convencionales —tortura—. para lograr que hablase después de romper el sello de su lengua pero resultó ser hueso duro de roer. Se la mordió y la arrancó de un tajo con tal de no revelar nada. No nos quedó más remedio que pedir la colaboración de los padres de Reika-san para navegar su mente y encontrar algo que os pueda ser de ayuda.
»Lamentablemente, han tenido la audacia de resguardar sus memorias más importantes con el Shinkyou Kabe no Jutsu. Obra de Naia, intuimos —el nítido holograma llevó su mano hasta la frente, sobándosela con gesto cansino. Incluso a través de esa silueta se podía entrever que Shanise, a diferencia de ellos, no había dormido demasiado que digamos—. De Nioka pudimos obtener importantes retazos de información. Uno, que quizás no está bloqueado de forma deliberada; y que creemos que está dirigido a una única persona. A ti, Daruu. Es un recuerdo vívido de la última vez que la Náyade tuvo contacto con Naia... y con tus ojos. Los tienen a resguardo en una habitación oval de estilo medieval, protegido por un numeroso nido de serpientes. Tras analizar detenidamente los detalles del recuerdo, he llegado a la conclusión de que esa habitación se encuentra a un buen puñado de metros bajo el suelo. Shinogi-To está plagado de infraestructuras con túneles secretos bajo sus cimientos, rutas construidas en antaño por los comerciantes para evitar requisas y pagar impuestos. He pedido a un arquitecto que analizase los viejos croquis de la ciudad hasta veinte años atrás y descubrimos que Mal de Ojo no siempre fue una taberna de mala muerte. Debajo del bar, existe aún un antiguo búnker. En algún momento estuvo conectado con otras mazmorras en distintos sectores de la Capital, pero no podemos confiar en que no las han bloqueado. De cualquier forma, si logramos encontrar aunque fuese uno de esos enlaces subterráneos, podríais infiltraros por donde ellas menos se lo esperan.
