17/03/2020, 15:05
El mundo cambia.
Recordaba perfectamente la última vez que había acudido allí por un torneo. Recordaba sus pocas ganas de luchar, de que su única preocupación era no acabar con una fea cicatriz al final de un combate. Recordaba cómo al entrar al estadio, eso había desaparecido. Desapareció al sentirse el centro de las miradas, con el placer que ello le provocó, el sabor a gloria en su paladar. Ahora tampoco quería luchar, pero eran por otros motivos. Las preocupaciones eran otras. Entre aquellos centenares de ojos, podrían estar los de Kurama. Y eso le provocaba escalofríos. ¿Cómo iba a dar el máximo, sabiendo que el Kyūbi o sus Generales podían estar tomando nota?
El mundo cambia, y no siempre es para mejor.
Recordaba cómo había llegado. En barco, junto a Uchiha Akame. Recordaba las risas en el viaje. Las canciones que con su shamisen había cantado a la tripulación. Recordaba sus ganas de ganar dinero. De montarse un buen negocio de apuestas, donde cada ninja apostaría su salario por los vencedores de cada ronda. Ahora, venía solo, en una jodida caja que no paraba de temblar mientras recorría las vías dirección Tanzaku Gai. Y luego a pie. También solo.
El mundo cambia, y la nostalgia hace que duela.
Recordaba los días previos a las rondas de combate. Recordaba su reencuentro con Aiko. Recordaba su primer beso. También su primer polvo cuasi interrumpido. Recordaba su promesa de venganza. Recordaba que su negocio de apuestas no iba para ningún sitio, y la idea alternativa que había tenido. Recordaba la revista con la foto de un beso en plena portada. Recordaba los problemas que ello le granjeó con Koko, Akame e incluso el propio Chokichi. Al menos, en aquella ocasión no tendría que preocuparse por nada parecido.
El mundo cambia, y a veces es mejor que sea así.
Recordaba perfectamente la última vez que había acudido allí por un torneo. Recordaba sus pocas ganas de luchar, de que su única preocupación era no acabar con una fea cicatriz al final de un combate. Recordaba cómo al entrar al estadio, eso había desaparecido. Desapareció al sentirse el centro de las miradas, con el placer que ello le provocó, el sabor a gloria en su paladar. Ahora tampoco quería luchar, pero eran por otros motivos. Las preocupaciones eran otras. Entre aquellos centenares de ojos, podrían estar los de Kurama. Y eso le provocaba escalofríos. ¿Cómo iba a dar el máximo, sabiendo que el Kyūbi o sus Generales podían estar tomando nota?
El mundo cambia, y no siempre es para mejor.
Recordaba cómo había llegado. En barco, junto a Uchiha Akame. Recordaba las risas en el viaje. Las canciones que con su shamisen había cantado a la tripulación. Recordaba sus ganas de ganar dinero. De montarse un buen negocio de apuestas, donde cada ninja apostaría su salario por los vencedores de cada ronda. Ahora, venía solo, en una jodida caja que no paraba de temblar mientras recorría las vías dirección Tanzaku Gai. Y luego a pie. También solo.
El mundo cambia, y la nostalgia hace que duela.
Recordaba los días previos a las rondas de combate. Recordaba su reencuentro con Aiko. Recordaba su primer beso. También su primer polvo cuasi interrumpido. Recordaba su promesa de venganza. Recordaba que su negocio de apuestas no iba para ningún sitio, y la idea alternativa que había tenido. Recordaba la revista con la foto de un beso en plena portada. Recordaba los problemas que ello le granjeó con Koko, Akame e incluso el propio Chokichi. Al menos, en aquella ocasión no tendría que preocuparse por nada parecido.
El mundo cambia, y a veces es mejor que sea así.
![[Imagen: ksQJqx9.png]](https://i.imgur.com/ksQJqx9.png)
¡Agradecimientos a Daruu por el dibujo de PJ y avatar tan OP! ¡Y a Reiji y Ayame por la firmaza! Si queréis una parecida, este es el lugar adecuado