16/05/2020, 12:05
Aquel extenso lugar parecía abandonado si no llega a ser por el estado del edificio. En los alrededores del lugar, había bastante ajetreo; trabajadores que corrían de un lado a otro con paquetes, el sonido de algún tren avisando de su salida y otro de su llegada. Pero en las cercanías de aquel edificio era justo lo contrario; ni un solo alma cruzaba aquel sector.
— ¿Allí era donde debíamos entregarlo, no? — dijo la joven kunoichi a su compañero, mientras sus dedos estaban entrelazados en la malla de alambres simple que delimitaba el terreno del edificio. — Esto es muy raro, hay mucha actividad por todos lados menos aquí
Cerca de ambos, un pequeño candado cerraba la puerta de acceso al lugar; Ren lo agitó entre sus manos un poco, recibiendo la respuesta que esperaba no se iba a abrir así como si nada. Alzó la vista a la verja, que no era excesivamente alta, y que no les supondría mucho problema a ambos.
— ¿Allí era donde debíamos entregarlo, no? — dijo la joven kunoichi a su compañero, mientras sus dedos estaban entrelazados en la malla de alambres simple que delimitaba el terreno del edificio. — Esto es muy raro, hay mucha actividad por todos lados menos aquí
Cerca de ambos, un pequeño candado cerraba la puerta de acceso al lugar; Ren lo agitó entre sus manos un poco, recibiendo la respuesta que esperaba no se iba a abrir así como si nada. Alzó la vista a la verja, que no era excesivamente alta, y que no les supondría mucho problema a ambos.