28/09/2020, 10:20
Yo también seguí al Uzukage para acercarme hasta Gyūki. También tenia cosas que decirle, pero esperaría que fuera mi turno para charlar. Quizás con menos precaución que Hababi. Para el era un poderoso Bijuu gigante del que no sabía como iba a reaccionar. En mi caso también, pero por encima de eso, era un amigo en el que confiaba, así que, sin miedo.
—¡Shukaku! No era mi intención tal "entrada triunfal". De hecho, creo que he causado el efecto contrario. —Un poco si. ¿Pero que otra opción tenía?—. Siento haberos asustado, pero no se me ocurría otra forma de hablar con vosotros.
Vosotros. Eso quería decir que no solo había venido a charlar con el Uzukage, y por su sorpresa al encontrarse con Shukaku, deduje que el vosotros se referia a Yuuna, Katsudon y a mi. O al menos, a uno de los tres.
—Y... y bien. ¿De qué querías... hablar? ¿Gyūki, verdad?
—Sí. ¿Y usted?
—Sarutobi Hanabi.
¿No se habían presentado ya cuando Hanabi había dicho que era el protector y el uzukage? Bueno igual ahora era algo más formal y tal. Cosas de protocolo. ¿No?
—Veo que mi mayor deseo se ha hecho realidad. Que humanos y bijū están colaborando.
—Algo así. Me gustaría creer que sí
Si. Algo así. Si no contabamos s los Kusajin como humanos, por supuesto que los Bijuus y los humanos colaboraban. Ademas la Morikage no tenia pinta de querer rectificar. No al menos despues de que cierto uzujin hiciera cierta cosa delante de ella. Después de dejar al borde de la muerte a uno fe sus ninjas.
—No sé cómo decirlo. Pero hace unos meses, noté algo. La presencia de Kurama. Entré en pánico, pero yo me encontraba en el fondo del mar. No ví nada raro. Pensé que podría tener algo que ver con el débil vínculo que uní a mi querido amigo Reiji. —¿Ves? por mi culpa ahora Kurama lo buscaba, por que sabía que estaba con vida.—. ¿Entregaste mi mensaje, verdad? Gracias. —Bueno, a Casi todos...—. ¿Ha pasado algo recientemente, chico? ¿Has estado usando mi chakra estas semanas?
La respuesta era si.
—Lo cierto es que...
—Si me disculpa por interrumpirle, Hanabi-sama —Dije mientras cortaba las palabras del Uzukage. Me había preguntado a mí, no a él. —Si, unos criminales nos atacaron en el valle de los Dojos mientras celebrábamos un torneo amistoso, causando una verdadera masacre. Hanabi-sama estaba peleando contra tres de esos criminales, y estaba en peligro, así que recurri a tu chakra para ayudarlo. Y resulta que Kurama andaba por allí, por eso intentaba hablar contigo, quería avisarte y bueno... Le hice una propuesta al Uzukage para ayudar a esconderte...
Para cabezón, yo. Si. Seguía pensado que era una buena idea y que no era imposible hacerlo. Quizás no en un dia o una semanas. Pero se podría si los Uzujin expertos en la materia trabajan juntos para hacerlo. Mientras... Bueno, ya que estaba allí, sumergido en el fondo de las aguas del puerto no molestaba ¿No? Allí era mas fácil defenderlo de su hermano.
—¡Shukaku! No era mi intención tal "entrada triunfal". De hecho, creo que he causado el efecto contrario. —Un poco si. ¿Pero que otra opción tenía?—. Siento haberos asustado, pero no se me ocurría otra forma de hablar con vosotros.
Vosotros. Eso quería decir que no solo había venido a charlar con el Uzukage, y por su sorpresa al encontrarse con Shukaku, deduje que el vosotros se referia a Yuuna, Katsudon y a mi. O al menos, a uno de los tres.
—Y... y bien. ¿De qué querías... hablar? ¿Gyūki, verdad?
—Sí. ¿Y usted?
—Sarutobi Hanabi.
¿No se habían presentado ya cuando Hanabi había dicho que era el protector y el uzukage? Bueno igual ahora era algo más formal y tal. Cosas de protocolo. ¿No?
—Veo que mi mayor deseo se ha hecho realidad. Que humanos y bijū están colaborando.
—Algo así. Me gustaría creer que sí
Si. Algo así. Si no contabamos s los Kusajin como humanos, por supuesto que los Bijuus y los humanos colaboraban. Ademas la Morikage no tenia pinta de querer rectificar. No al menos despues de que cierto uzujin hiciera cierta cosa delante de ella. Después de dejar al borde de la muerte a uno fe sus ninjas.
—No sé cómo decirlo. Pero hace unos meses, noté algo. La presencia de Kurama. Entré en pánico, pero yo me encontraba en el fondo del mar. No ví nada raro. Pensé que podría tener algo que ver con el débil vínculo que uní a mi querido amigo Reiji. —¿Ves? por mi culpa ahora Kurama lo buscaba, por que sabía que estaba con vida.—. ¿Entregaste mi mensaje, verdad? Gracias. —Bueno, a Casi todos...—. ¿Ha pasado algo recientemente, chico? ¿Has estado usando mi chakra estas semanas?
La respuesta era si.
—Lo cierto es que...
—Si me disculpa por interrumpirle, Hanabi-sama —Dije mientras cortaba las palabras del Uzukage. Me había preguntado a mí, no a él. —Si, unos criminales nos atacaron en el valle de los Dojos mientras celebrábamos un torneo amistoso, causando una verdadera masacre. Hanabi-sama estaba peleando contra tres de esos criminales, y estaba en peligro, así que recurri a tu chakra para ayudarlo. Y resulta que Kurama andaba por allí, por eso intentaba hablar contigo, quería avisarte y bueno... Le hice una propuesta al Uzukage para ayudar a esconderte...
Para cabezón, yo. Si. Seguía pensado que era una buena idea y que no era imposible hacerlo. Quizás no en un dia o una semanas. Pero se podría si los Uzujin expertos en la materia trabajan juntos para hacerlo. Mientras... Bueno, ya que estaba allí, sumergido en el fondo de las aguas del puerto no molestaba ¿No? Allí era mas fácil defenderlo de su hermano.
